viernes, 07 octubre 2022
Inteligencia Artificial

La Inteligencia Artificial cambiará la forma de vivir y amar en el futuro. JEANETTE WINTERSON

La Inteligencia Artificial (IA) es una potente herramienta que entrenamos para abordar tareas específicas. Tal es el caso de las predicciones que hemos visto acerca de las olas de Covid o cambio climático.

Su alcance aún es desconocido por su magnitud pero la IA permite que las máquinas repliquen las capacidades de la mente humana. Desde el desarrollo de autos sin conductor hasta la proliferación de asistentes inteligentes en la vida cotidiana.

La mirada en la aplicación de esta inteligencia artificial se debate entre la amenaza y oportunidad. Si bien muchas voces reclaman avanzarse en su regulación y establecer límites;  hay otras muchas que han imaginado que podría ser un solucionador de problemas multitarea con una capacidad superior.

Los recelos suscitados están precedidos por las revoluciones industriales anteriores que supusieron cambios drásticos en la historia y un proceso adaptativo complejo.

En este sentido la inteligencia artificial forma parte de la Cuarta Revolución Industrial y está cambiando en todos los sentidos el mundo tal como lo conocemos.

En el último libro de la escritora inglesa Jeanette Winterson ‘12 bytes. Cómo vivir y amar en el futuro’,  analiza el modo en que la IA ya determina el futuro de los humanos en el mundo.

Su punto de partida es la primera revolución industrial, la que nos dio vapor y producción en masa pero también ciudades negras y una subclase miserable y enfermiza. La desigualdad se vio exacerbada por el cercamiento de las tierras comunales, que a partir de 1800 se volvió más fácil para los grandes terratenientes que para los más pequeños.

Ahora somos el medio de producción, ya que las empresas tecnológicas transforman nuestros datos en oro, y esas mismas empresas están ocupadas dividiendo el espacio exterior, que alguna vez también se consideró un bien común.

Winterson traza una línea directa desde eso, a través de las olvidadas programadoras de computadoras de la era posterior a la Segunda Guerra Mundial, hasta las estudiantes de hoy en día.

En el libro muestra su interés por lo que ella llama “el panorama general”: las implicaciones metafísicas de nuestro futuro transhumano – discutido y polémico para otros – pero sobre el cual la escritora parece sorprendentemente optimista.

En un debate sobre el transhumanismo, la idea de que la humanidad puede romper sus límites biológicos, por ejemplo, fusionándose con la IA, ella lo defiende. Lo que le preocupa es que arrastremos nuestro viejo equipaje tóxico a este mundo nuevo y valiente, y le demos a la tecnología los usos equivocados, le demos el significado equivocado.

No en vano Winterson quiere saber por qué todavía estamos tratando con categorías de género fijas, tal y como explicaba en un ensayo anterior “Fuck the binary”.

Al mismo tiempo los cambios que se están dando, se sucederán tarde o temprano;  por lo cual haciendo gala de su natural optimismo propone fluir con esos cambios y ser protagonistas de ellos.

Según explicaba en una reciente entrevista “Si siempre optamos por el enfoque cargado de fatalidad, Armageddon, distópico, Gotterdammerung de que todo se derrumbará y vamos con él, entonces eso sucederá.

La forma en que vivimos, no es una fuerza como la gravedad de la que no podemos escapar. Es proposicional, podemos cambiarlo. Y para mí, ese es el máximo poder que tienen los humanos: que podemos cambiar la historia porque somos la historia”.

Si bien en ese escenario de inteligencia artificial hay puntos negros que la inglesa  llama a revertir.

“La mayor parte del dinero en torno a la robótica amigable va en dos direcciones. Uno está en los pequeños iPals, de verdad, o los pequeños robots que puedes usar en la casa que te ayudarán. Y eso es genial porque serán pacientes con sus hijos, enseñándoles todo lo que necesitan aprender. Es mejor que sentarse allí frente al televisor. Serán fantásticos con las personas mayores. Puedes decirle lo mismo a un robot 500 veces y no se impacientará contigo. Hay beneficios reales allí.

Pero una de las cosas que me preocupa al otro lado de eso es este creciente comercio de bots sexuales, que en realidad son una especie de mujeres, al estilo de los años 50.

Y la pregunta es, bueno, parece una tecnología nueva y original, pero está construida sobre la vieja plataforma de género, dinero y poder. Entonces eso es problemático” argumenta.

JEANETTE WINTERSON
Es una escritora británica. Ha escrito trece novelas para adultos, dos colecciones de cuentos, así como libros para niños, no ficción y guiones. Es profesora de Nueva Escritura en la Universidad de Manchester. 12 Bytes es su último libro.

Redacción
En Positivo

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