domingo, 14 agosto 2022

Hay una buena noticia, se les puede derrotar. Primero que nada en las urnas. MONTSE MELIÀ

Las cloacas y cómo informamos.

“En todos los países existen cloacas del Estado”, afirman para defenderse los que las han usado de forma desmedida. Es cierto, haberlas, haylas, pero aquí todavía nos faltan algunos peldaños que subir en la democratización plena de todos los poderes del estado y por eso nuestras cloacas huelen peor que otras. En los países con democracias asentadas desde hace siglos, si te pillan actuando en las cloacas y contraviniendo la ley, lo pagas y por tanto debes evitar determinadas prácticas a la vez que te aseguras una profesionalidad superior a aquellos que encargas algunas prácticas digamos que de dudosa legalidad.

Tenemos muchos ejemplos , sin ir más lejos el Watergate. El equipo del presidente de Estados Unidos espió a su principal rival y cuando se descubrió no le quedó otra que dimitir, si no quería que fuera el Capitolio quien le echara. Margaret Thatcher, quien tenia más carácter que ningún otro dirigente de su tiempo, admitió haber ordenado disparar contra miembros del IRA en Gibraltar durante una sesión de la Cámara de los comunes. Igual como hicieron George Bush y Tony Blair, reconocieron la inexistencia de armas químicas en Iraq, cuando ya habían declarado una guerra que costó miles de vidas a ciudadanos inocentes, y cuando ya no estaban en el poder. Aquí todavía estamos esperando una declaración similar de José Maria Aznar, no la hará porque sigue dirigiendo, puede que no directamente, el PP a través de la FAES y porqué probablemente es un personaje que ha hecho de todo para llegar al poder, un poder que estas élites dirigentes españolas se creen que es suyo para siempre y desde siempre. Estas élites son las que a través de todos los poderes del estado, ejecutivo, legislativo y judicial, han llevado esta nave que es España por donde han querido o, mejor dicho, por donde les ha interesado para poder mantener sus privilegios.

Accedieron a que en España se instaurara una democracia en 1978 a cambio de no pocas concesiones que básicamente se resumen en una, que las grandes decisiones, políticas, judiciales y económicas, se sigan tomando en la misma dirección y cuando durante estos años no ha podido ser así pues nada, las cloacas lo solucionan. El caso es que no se tomen grandes decisiones en la dirección “equivocada” .

¿Por qué les molesta Podemos y especialmente su ya exlíder Pablo Iglesias? Porque son una seria amenaza en contra de sus pretensiones. El gobierno de PSOE y Podemos puede subir los impuestos a las grandes fortunas, puede modificar las mayorías en el órgano de gobierno de los jueces que en este momento es marcadamente conservador, puede aportar más fondos a las sanidad y educación públicas con lo que sus empresas verían reducidos sus ingresos, etc, etc. Y porque cargándose la pieza menor del gobierno se cobran la mayor.

No les une ninguna organización simplemente les une el interés común.

Han usado el desprestigio contra los dirigentes del partido morado. Desde llamarles “podemitas”, que tiene una implicación claramente despectiva, hasta fabricar bulos de forma constante.

Lo peor de todo incluso ha sido el seguimiento de los medios de comunicación. En este país hay grandes profesionales del periodismo pero también los hay malos, muy poco profesionales y/o muy confundidos.

Es un axioma de esta nuestra profesión que los periodistas no hacemos política, incluso pienso que no debemos tener relaciones estrechas con políticos si estas pueden influir en nuestro trabajo. Claro que los periodistas tienen ideología pero eso se deja en la puerta en cuanto entras en la redacción. Por tanto, un periodista nunca tiene que ser demasiado amable en una entrevista con un político en ejercicio, máxime si ostenta el poder. Otra cosa es hacer un artículo de opinión, como éste. Opinión no es lo mismo que información y hay que diferenciarlo siempre, aunque a menudo no se hace.

Por eso son tan obscenas las grabaciones de la conversación de García Ferreras con el excomisario Villarejo. Las noticias se dan cuando están contrastadas y sino no se dan. Incluso es dudoso que sea información dar dos versiones de un hecho ¿Qué es eso de que la información es burda pero la voy a dar? Cuando es obvio que Iglesias lo desmintió ¡Y vaya si dio el tema para tertulias en la Sexta noche! O sea que el trabajo político, el que tenia interés para los que pretendían dejar a Podemos fuera del juego político, se hizo.

Es el mismo procedimiento que se utilizó para acabar con el independentismo catalán. Usar las cloacas. Por los audios de José Manuel Villarejo hemos conocido lo que fue la Operación Cataluña, que de echo ya desveló anteriormente Público. Esa operación está detrás de la campaña contra los Pujol. La poca profesionalidad de la investigación, pendrive falso incluido, puede dar al traste con la posibilidad que el caso llegue a juzgarse finalmente. Y no digamos ordenar prisión preventiva que a dos líderes sociales que se dedicaron a instigar a la población a favor de la independencia de Cataluña desde la calle. Vaya, como históricamente han hecho tantos líderes sociales en todo el mundo ¿Donde quedó en este caso la libertad de expresión? ¿Y la libertad de reunión y manifestación? Ellos no podían tomar ningún tipo de decisión política porque no estaban en el gobierno.

Es como si estas históricas élites dirigentes (extractivas las han llamado algunos) quisieran seguir viviendo en tiempos pasados, no solamente los de la dictadura franquista, cuando ellos y ellas eran quienes mandaban sobre todo lo importante que se decidía en este país.

Y tenían en “nómina” a jueces, empresarios, periodistas y miembros del parlamento. Y ahora en lugar de apostar con todas sus consecuencias por las reglas de la democracia, que se ponen en boca a todas horas, prefieran la oscuridad de la cloaca. Parece que no se atrevan a practicar el juego democrático, temen perder? Como lo temió Rajoy durante el “procés”. Pena de dirigentes.

Hay una buena noticia, los que no son ellos son más y les pueden derrotar. Primero que nada en las urnas. Esa es la fuerza del sistema democrático.

MONTSE MELIÀ
Publicado en: PÚBLICO

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