viernes, 01 julio 2022

La dieta antiinflamatoria para mejorar la salud del cerebro

Somos lo que comemos, dice con razón la famosa frase. Hoy la ciencia avanza a pasos agigantados en lo que respecta a la alimentación saludable para vivir más y mejor.

Los hallazgos de los investigadores son extraordinarios como demuestra un reciente estudio publicado en la revista Neurology el cual sugiere que una alimentación antinflamatoria podría ayudar contra el envejecimiento cerebral.

El envejecimiento se caracteriza por un cambio funcional del sistema inmunológico hacia un fenotipo proinflamatorio. Este trastorno se ha asociado con el deterioro cognitivo y se ha relacionado con la patogenia de la demencia.

La dieta puede modular la inflamación sistémica; por lo tanto, puede ser una herramienta valiosa para contrarrestar los riesgos asociados de deterioro cognitivo y demencia. El presente estudio tuvo como objetivo explorar las asociaciones entre el potencial inflamatorio de la dieta, evaluado mediante un índice inflamatorio de la dieta (DII) validado por biomarcadores basado en la población y el riesgo de demencia en adultos mayores que viven en la comunidad.

La pérdida progresiva de la memoria, capacidades cognitivas que empiezan a verse alteradas (lenguaje, cálculo, orientación) y que a su vez modifican las rutinas de quien manifiesta los síntomas, pero también de su entorno. Aunque la edad es el principal factor riesgo de demencia -el Alzheimer es el tipo más común- , la enfermedad no es una consecuencia inevitable y algunas medidas vinculadas al estilo de vida como es la alimentación pueden ayudar a proteger al cerebro.

“Puede haber algunas herramientas nutricionales potentes en su casa para ayudar a combatir la inflamación que contribuiría al envejecimiento cerebral”, señaló el autor del estudio Nikolaos Scarmeas, de la Universidad Nacional y Kapodistrian de Atenas, en Grecia, y miembro de la AAN.

Y añadió: “La dieta es un factor de estilo de vida que se puede modificar y podría desempeñar un papel en la lucha contra la inflamación, una de las vías biológicas que contribuyen al riesgo de demencia y deterioro cognitivo en el futuro”.

Para sus averiguaciones entre cerebro y alimentación, el autor Scarmeas y su equipo desarrollaron en Grecia un estudio del que participaron más de 1000 personas de más de 73 años, que tuvo como objetivo explorar las asociaciones entre el potencial inflamatorio de la dieta y el riesgo de demencia en adultos mayores.

El potencial inflamatorio de la dieta se evaluó mediante una puntuación que considera 45 parámetros alimentarios con niveles de citocinas proinflamatorias y antinflamatorias en sangre. Los valores más altos indicaron una dieta más proinflamatoria.

El grupo con puntuaciones más bajas de inflamación, es decir, aquellos que llevaban adelante una dieta más antinflamatoria comían un promedio de 20 porciones de fruta por semana, 19 de verduras, 4 de legumbres y 11 tazas de café o té.

Redacción
En Positivo

Leer más:

El cambio hacia una alimentación escolar sostenible

Nutrigenómica: una alimentación adaptada a la genética de cada persona

Los secretos para una alimentación sana

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su correcto funcionamiento y para fines analíticos. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos. Ver Política de cookies
Privacidad