viernes, 07 octubre 2022

“La evasión fiscal es una negación de la democracia”. Emmanuel Saez

La polémica de que algunos conocidos youtubers e influencers se trasladan de España a Andorra para pagar menos impuestos no es nueva y responde al mismo fenómeno de deslocalización de empresas y multinacionales a paraísos fiscales.

Lo que no pagan los más poderosos con estas artimañas es lo que asume en su mayoría una clase media y trabajadora exprimida a impuestos. Gracias a estos “agujeros negros” de la fiscalidad, multinacionales, ricos y también influencers consiguen pagar aproximadamente un 1% de sus beneficios en impuestos, mientras que la clase media multiplica los tributos a pagar.

Desde hace tiempo es una cuestión de debate y la UE viene trabajando para eliminar este dumping fiscal y sobre la necesidad de una armonización fiscal a nivel europeo, si bien los pasos dados parecen ir muy despacio.

Cada vez hay más voces críticas que  presionan para poner fin a lo que es una competencia desleal. Así lo defienden los economistas Emmanuel Saez y Gabriel Zucman en su interesante libro El triunfo de la injusticia (recién publicado en español por Taurus y traducido por Pablo Hermida Lazcano).

Los autores llaman a superar la resignación y a actuar: evidenciando cómo los ricos eluden impuestos y cómo hacerles pagar más.

El libro en cuestión combina análisis didácticos de la economía apoyados en datos y gráficos, más conclusiones contundentes respecto a los efectos que todo ello tiene en la salud democrática. Pues la evasión fiscal “es, ante todo, una negación de la democracia”.

El aumento de la desigualdad de ingresos y riqueza daña el tejido social y distorsiona la política y la economía. La tendencia de varias décadas que ha concentrado la riqueza y los ingresos a los niveles escandalosos que vemos hoy ha sido impulsada en parte por la política fiscal.

El libro se centra en EE.UU pero que es extrapolable a todo occidente. En 1970, los estadounidenses más ricos pagaron en impuestos un total de más del 50% de sus ingresos, lo que duplicaba el porcentaje pagado por la clase trabajadora.

En 2018, a raíz de la reforma tributaria de Trump, y por primera vez en los 100 últimos años, los milmillonarios pagaron menos que los obreros siderúrgicos, los profesores y los jubilados.

“Los ricos han visto retroceder sus impuestos a los niveles de la década de 1910, cuando el Estado tenía solamente una cuarta parte del tamaño del actual. Es como si se hubiera borrado un siglo de historia fiscal”, escriben los autores. La consecuencia es que a lo largo “de las últimas décadas se han disparado los ingresos de aquellos que se sitúan en la cúspide de la distribución de la renta, y de nadie más” aseguran.

Las consecuencias, además, van más allá de lo económico cuando una élite cada vez más rica a costa de los demás elude sus responsabilidades para con la sociedad donde vive.

¿Qué soluciones ofrecer? Los autores ponen encima de la mesa varias propuestas como acordar un impuesto mínimo entre los integrantes del G20 o de la OCDE.

Pensando en Europa y el peso de su mercado interior, sugieren también dar acceso únicamente a aquellos que cumplan los estándares de fiscalidad e incorporen principios de transparencia.

De igual forma proponen que Estados Unidos y Europa graven en cada país lo que una empresa de dichos territorios declare en paraísos fiscales.

Emmanuel Saez es un economista francés y estadounidense que es profesor de economía en la Universidad de California, Berkeley.

Redacción
En Positivo

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