martes, 06 diciembre 2022

“Hay muchos temas que requieren pensar a largo plazo y la pandemia es uno de ellos”. Roman Krzanaric

La vida nos obliga vivir el presente pero a su vez el instinto de perdurabilidad nos anima a mirar hacia al futuro. A menudo vemos con perplejidad como la política de gran altura y planificación a medio largo plazo ha devenido en política de regate corto, de eslóganes y escasa planificación.

“Una de las razones por las que el cortoplacismo es un gran problema ahora es porque nos hemos dado cuenta de que en el siglo XXI tenemos muchos desafíos a largo plazo: está el cambio climático y la pérdida de biodiversidad; las nuevas tecnologías como la inteligencia artificial y el bioterrorismo, por ejemplo.

Hay muchos temas que requieren pensar a largo plazo y la pandemia es uno de ellos”.

Así lo argumenta el autor y filósofo Roman Krzanaric que presenta recientemente su libro The Good Ancestor (El buen antepasado), denuncia que vivimos en “la era de la tiranía del ahora”.

The Good Ancestor revela seis formas profundas en las que todos podemos aprender a pensar mucho, explorando talentos exclusivamente humanos como el “pensamiento catedralicio” que amplían nuestros horizontes temporales y agudizan nuestra previsión.

Basándose en innovaciones radicales de todo el mundo, Krznaric celebra la época en que los rebeldes están reinventando la democracia, la cultura y la economía para que todos tengamos la oportunidad de convertirnos en buenos antepasados y crear un mañana mejor.

Según su pensamiento Krzanaric argumenta “El pensamiento catedral es la capacidad de concebir y planificar proyectos con un horizonte muy amplio, tal vez décadas o siglos por delante y, por supuesto, se basa en la idea de las catedrales medievales.

En Europa, la gente comenzaba a construirlas y sabía que no las verían terminadas en el transcurso de sus vidas”.

Sobre esta curiosa analogía pone como ejemplo la catedral de Canterbury, que es una de las arquitecturas cristianas más antiguas de Inglaterra y se estima que lo que vemos hoy es una fusión de 900 años de obras de construcción y ampliación.

De igual forma que esta forma de pensar hizo levantar la Gran Muralla China o viajar al espacio, construir Machu Picchu o Brasilia: no sólo era actuar para el aquí y el ahora.

“Se trata de hacer algo con una visión a muy largo plazo. Los seres humanos han sido muy buenos en ese tipo de pensamiento, mucho más de lo que nos imaginamos”.

Asimismo el autor pone en balance como los países con más planificación han sabido gestionar mejor la pandemia y esta debe ser la tónica para afrontar lo que quede.

“Aunque covid-19 tiene mucho que ver con lo inmediato, con el presente, con una familia que ha perdido a un ser querido o un gobierno lidiando con el desempleo masivo, para mí, covid-19 es un momento para mirar hacia atrás y ver si aprendimos algo sobre la importancia de pensar a largo plazo”.

Roman Krzanaric es un filósofo que escribe sobre el poder de las ideas para cambiar la sociedad.  Es fundador del primer Museo de la Empatía del mundo y actualmente es investigador de la Fundación Long Now.

Redacción
En Positivo

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