viernes, 07 octubre 2022

El uso desmesurado de las pantallas y sus efectos nocivos. Michel Desmurget

A Steve Jobs le preguntó un día un periodista del New York Times que qué pensaban sus hijos del iPad, y le contestó que en su casa no había iPads ni ordenadores. Y esta es la tónica general – para sorpresa de muchos – de los altos cargos y ejecutivos de Silicon Valley que restringen a sus hijos los dispositivos digitales ¿Si ellos lo hacen así no será que se equivoca el común de los mortales?

Sobre las consecuencias en el uso desmesurado de las pantallas ya hay estudios que advierten de sus efectos nocivos. Las nuevas tecnologías son herramientas útiles que bien empleadas pueden ayudarnos pero su dependencia es del todo contraproducente.

“Si sumamos todo el tiempo que un chaval pasa entre los dos y los 18 años delante de una pantalla equivale a 30 años escolares, a más de 15 años de empleo a jornada laboral completa, a casi 40.000 episodios de Doctor House. Y eso sólo si medimos el uso de pantallas por motivos recreativos y dejamos fuera el tiempo que las utilizan en el colegio o para hacer deberes” indica Michel Desmurget.

Doctor en neurociencia y director de investigación del Instituto Nacional de la Salud de Francia. Desmurget no puede ser más explícito en su último libro “En La fábrica de cretinos digitales” (Península) donde advierte de la sobreexposición de los dispositivos digitales en niños y adolescentes.

Este libro ha puesto en alerta a padres y educadores sobre un cambio de rumbo, que según el francés pasa por minimizar el uso de las pantallas.

“La inteligencia se basa en la capacidad de poder memorizar, y todo eso se ve gravemente afectado por el uso de dispositivos digitales. Las pantallas afectan a todo lo que nos hace humanos: al lenguaje, a la capacidad de pensar, de razonar, de memorizar… Numerosos estudios así lo corroboran. Además, yo estoy en contacto con muchos profesores, logopedas y psicólogos infantiles que no leen la literatura científica, pero que están en contacto con los niños. Y lo impresionante es que lo que ven coincide plenamente con lo que dicen los estudios”.

Educar requiere tiempo, el problema es cuando los padres desde bien pequeños ponen en manos de los niños estos dispositivos tecnológicos para que se evadan y no molesten.

En Taiwán ya existe una ley que contempla importantes multas para aquellos padres que permitan a los bebés de menos de dos años usar aplicaciones digitales y que no impongan límites de tiempo sobre el uso de las pantallas a los niños mayores de esa edad.

Se trata de proteger al niño que por un mal uso tecnológico y a tan temprana edad puede ver perjudicado su desarrollo cognitivo.

Como bien explica el doctor “El problema es que el cerebro de los niños es un cerebro viejo, fruto de muchos años de evolución, y no ha sido diseñado para esa porquería. Un cerebro tiene necesidades, necesita interacción humana, necesita dormir, necesita actividad física (ahora sabemos que la actividad física es importante para que un cerebro madure), necesita estimulación y muchas otras cosas.

Y nada de eso se lo proporcionan las pantallas. Por supuesto que el cerebro se puede adaptar. Pero que se adapte a una situación no quiere decir que funcione mejor que en otra. Si usted sube a lo alto de una montaña de 6.000 metros, se adapta. Pero no funcionará tan bien como al nivel del mar. Y con el cerebro es lo mismo: no funciona igual de bien en el ambiente para el que ha sido construido que en otro ambiente”.

Volviendo a las prácticas de la élite de Silicon Valley, Desmurget pone como ejemplo un libro de sociología en Francia que analiza por qué los hijos de las familias con más medios económicos obtienen mejores resultados académicos.

Y la investigación realizada reveló que lo que tenían en común todas esas familias es que realmente protegían a sus hijos de las pantallas.

Porque lo importante es que los niños crezcan con estímulos y ejercitando su inteligencia, no crear niños zombis.

Redacción
En Positivo

Leer más: 

“No se trata de rechazar la tecnología, sino de recuperar la conversación”. Sherry Turkle

“Es el momento de reducir nuestro impacto espacial”. Saskia Sassen

“Hay cosas sencillas de la vida que vamos a valorar mucho más”. Fernando Savater

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su correcto funcionamiento y para fines analíticos. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos.
Privacidad