sigue a Webempresa en Facebook sigue a Webempresa Twitter sigue a Webempresa Google+ sigue a Webempresa en Pinterest

Nuestros anunciantes

Vivimos en tiempo de coaliciones. Manuel Castells

Vivimos en tiempo de coaliciones. Manuel Castells

Esperanza.
Nuestras sociedades viven resignadas a su grisácea existencia y aherrojadas por el miedo a perder las cadenas que nos atan a lo que tenemos. Y de vez en cuando, cuando la gente no puede más, se indigna, se enrabia y al final explota. Frecuentemente sin otro sentido que la expresión de emociones incontro­lables. En algunos momentos con la ilusión de proyectos difusos que imaginan que otra vida es posible. Aunque en último término la historia nos enseña que la materialidad de ese otro tiempo necesariamente pasa por ins­tituciones. En casos extremos, la violencia de la erupción destruye todo el entramado institucional, caotizando la vida mientras se transita a no se sabe dónde. En otras ins­tancias el oleaje de los sueños se estrella contra las rocas de las burocracias y el reflujo los ahoga.

Pero también hay momentos en que la energía liberada por la indignación se hace constructiva, genera una nueva cultura que va permeando la sociedad y penetra las instituciones para ir transformándolas mediante búsquedas de consenso entre los múltiples actores que pueblan sociedades complejas.

En la experiencia reciente del Estado español, a partir del icónico 15 de mayo del 2011 parecía que toda esa ingenua mezcla de protesta y utopía iba agotándose ante la cerrazón y el cinismo de las instituciones políticas y económicas intransigentes a ­ceder el poder de definir nuestras vidas. Pero las ideas se filtran por las paredes de las instituciones a partir del momento en que anidan en la mente de los ciudadanos.

Y lo que parecía imposible, o sea la afirmación mayoritaria de revoluciones culturales fundamentales, como el feminismo, el ecologismo, los derechos humanos o la defensa de la propia identidad, se ha ido abriendo paso en la jungla política donde los ­partidos tradicionales se habían atrincherado esperando a que pasara la tormenta.

Y entre acción y reacción (al feminismo responde la violencia machista, a la plurina­cionalidad el unitarismo imperial, y así sucesivamente) se ha ido fragmentando el sistema político, como en todos los países de democracia liberal. De ahí el fin de las mayorías absolutas y la dificultad de coaliciones de gobierno ­estables.

La sociedad es cada vez más diversa y así es la propia política, aunque arrastre instituciones vetustas, leyes electorales y ordenamientos judiciales construidos para que todo quedara atado. Por eso se dio el for­cejeo frenético entre actores políticos que llevó a la parálisis gubernamental de los últimos tres años. Es un tiempo pasado que ­algunos quisieran perpetuar mediante la fórmula de la coalición entre intereses y valores históricamente contradictorios, de­recha e izquierda revueltas, con el fin de preservar el orden existente.

Vivimos en tiempo de coaliciones. La cuestión es el ­contenido de esas coaliciones. Si se hacen para que nada se mueva profundizan el desfase con la sociedad. Si conjugan deseos de cambio con diferentes proyectos por negociar asumen un alto riesgo.

Pero son las palancas mediante las cuales el cambio social puede acontecer. Lo imposible se hace posible, al tiempo que la realidad va atemperando los deseos conforme se van haciendo políticas que llegan a nuestra vida.

Es en ese espacio intermedio donde progresan las sociedades. Y podría ser que el nuevo gobierno español que se está fraguando mientras usted lee estas líneas pudiese abrir esa ventana de esperanza que tanto necesitamos.
Hay líneas programáticas y medidas que abordan los problemas clave: prioridad a los derechos de las mujeres y a la supervivencia global de nuestra especie; pensiones dignas para los viejos y alquileres controlados para que los jóvenes puedan tener su espacio vital; restablecimiento de los derechos laborales; inversión prioritaria en sanidad y educación, los pilares del bienestar social; restablecimiento de la libertad de expresión y manifestación; apuesta decidida por una Europa que se tambalea.

Y, sobre todo, apertura de un cauce de diálogo entre España y Catalunya sin el cual ni Catalunya ni España serán gobernables.

Surge de inmediato la cacofonía iracunda de aquellos grupos de interés que no quieren ceder sus privilegios. ¿Con qué se van a pagar tan bellas promesas? No hay misterio en la economía. Para redistribuir hay que aumentar la imposición a los sectores de altos ingresos y, sobre todo, a las grandes empresas, muchas de la cuales se las arreglan para pagar mucho menos de lo que debieran. Y, en segundo lugar, aumentar la productividad, que es la madre del cordero, mediante educación, investigación e innovación. Haciendo que ese incremento de productividad se reparta entre capital, trabajo y servicios sociales.

Más importante aún es el esbozo de una nueva forma de hacer política. Precisamente porque hay fragmentación habrá que negociar día a día y buscar consensos de contenidos, esa es la nueva frontera de la democracia.

Pero para transitar por ese camino de esperanza hay que encontrar la civilidad de las formas, empezando por erradicar la violencia del lenguaje, el insulto y la descalificación como forma de debate, en los políticos y en los tertulianos mediáticos.

La critica de la oposición política y la vigilancia del periodismo son esenciales para reconstruir la democracia. Pero la violencia verbal y la amenaza permanente de judicialización de la política nos alejan de esa paz institucional donde podría, al fin, anidar la esperanza.

Manuel Castells
Publicado en: La Vanguardia

Leer más:

La necesidad de un discurso constructivo. Jorge Dobner
Brindemos por unos felices años veinte. Jordi Juan
Hay que mirar el 2020 con una visión esperanzada y optimista. Miquel Roca Junyent

ver mas artículos

NOTICIAS RECIENTES

Problemas vs. Soluciones.

Problemas vs. Soluciones.

Miles de ciudadanos de la capital de Catalunya se levantan cada día para hacer frente a los desafíos con una actitud valiente y proactiva. Muchos de ellos, ciudadanos brillantes, incluso van más allá de la lógica y materializan sus ideales con soluciones disruptivas, con una visión de bien colectivo cumpliendo el lema que popularizara Obama “Sí se puede”.

Leer más

La esperanza de una mejor España.

La esperanza de una mejor España.

Ahora es el turno de los políticos para que hagan honor a sus antecesores, demuestren la misma altura política por encima de intereses partidistas y lo que es más importante, respondan acorde a la confianza en ellos depositada.

Leer más

El cambio viene de las ciudades.

El cambio viene de las ciudades.

Desde hace un tiempo en las principales ciudades del mundo se están dado relevos significativos en el sino político, pero lo que es más importante un diferente modo de hacer las cosas.

Leer más

De campañas en positivo a gobernar en positivo.

De campañas en positivo a gobernar en positivo.

Pero además de la retórica, los ganadores deberán trasladar el discurso a la realidad. Con sentido de responsabilidad los políticos tienen que gobernar en positivo, evitando la confrontación, inyectando de ilusión sus políticas y luego, cumplirlas.

Leer más

Buenas causas, un canto de esperanza.

Buenas causas, un canto de esperanza.

Son buenas noticias constructivas que deben ganar peso en el discurso sobre aquellas negativas con todavía exceso de sonoridad actuando como contrapunto positivo de una realidad muchas veces sesgada.

Leer más

AÑADIR UN COMENTARIO

  Categories:

ver mas artículos

Noticias recientes

Una patada a China en el trasero del Mobile de Barcelona. Antón Costas

Causas de la suspensión del Mobile. Todas las corporaciones que renunciaron tienen algo en común: temen a sus rivales chinos, a Huawei, en particular. ¿Cómo explicar que grandes corporaciones multinacionales

Leer más

El pasado se ha cerrado y el futuro político se ha abierto. Manuel Vicent

Ya no están. Con la llegada del líder socialista al Gobierno se abre un futuro incierto y esperanzado de la política española. Vendrán días duros, con broncas parlamentarias, pero en

Leer más

Cataluña, llegó la hora de empezar las negociaciones. Petición de intelectuales y académicos

Petición pública en favor de una negociación política sobre Cataluña. Entre los firmantes están Iñaki Gabilondo, Jordi Amat, Manuela Carmena, Victòria Camps, Manuel Rivas, Daniel Innerarity, Noam Chomsky y Slavoj

Leer más

Vivimos una transición histórica. Manuel Castells

Europa resiste. La conspiración contra Europa, planeada por Bannon y Salvini, con el apoyo de Trump y Putin, ha sido frenada en la primera batalla. Las elecciones europeas del 26

Leer más

Lo más grave no es que los políticos estén locos. John Carlin

El peligro es si los políticos están locos. Decimos “político” y ¿cúal es la primera palabra que se nos viene a la mente? ¿“Chorro”? ¿“Mentiroso”? ¿“Oportunista”? ¿“Inepto”? ¿”Imbécil”? Algo así

Leer más
Escribe uncomentario

0 Comentarios

Añadir un comentario