Un cambio en la gestión de residuos para la transición ecológica

Un cambio en la gestión de residuos para la transición ecológica

El objetivo de “residuos cero” exige una completa estrategia en colaboración con diferentes sectores para así conseguir una reducción máxima de la generación de residuos.

Esta práctica internacional se manifiesta de diferentes maneras a través de una legislación adecuada y cumplimiento, pero no son las únicas medidas.
Desde la década de 1990, la introducción del principio europeo de “Responsabilidad del Productor Extendido” ha obligado a fabricantes, distribuidores, importadores a contribuir en la gestión del final de la vida útil de ciertos productos comercializados.

Se trata de un principio para promover mejoras ambientales para ciclos de vida completos de los sistemas de los productos extendiendo las responsabilidades en las fases del ciclo total de producción.

Un principio que ha sido recientemente corroborado en el Parlamento Europeo con un paquete de propuestas de residuos para fomentar la reutilización y una economía circular. 

Las nuevas reglas fijan objetivos legales vinculantes destinados a aumentar la tasa de reciclaje, especialmente de envases y embalajes y reducir el envío a vertedero.

  • Reutilización y reciclado de residuos municipales (55 % en 2025, 60 % en 2030 y 65 % en 2035).
  • La obligación para 2025 de estados miembros para implantar sistemas de recogida selectiva de textiles y residuos peligrosos producidos en las casas.
  • La obligación para 2023 de recoger los biorresiduos de forma separada o compostados en casa.
  • Objetivos específicos para envases y embalajes incentivando la reutilización (de plásticos al 50 %, de madera al 25 % o de vidrio al 70 % en 2025).

Hasta el momento en la mayoría de países los productores delegan esta responsabilidad a organizaciones colectivas y pagan una contribución basada en el volumen de productos ofrecidos.

Esta puede ser una alternativa para ellos, pero al mismo tiempo puede conducir a una pérdida de poder en su responsabilidad de diseñar envases y emplear materiales que respeten el medio ambiente.

La economista y premio Nobel Elinor Ostrom ha mostrado en su trabajo la sostenibilidad de un modelo colectivo de ”bienes comunes”, que igualmente podría involucrar a los usuarios en la gestión de residuos.

Bajo un contexto de transición hacia una economía circular, los residuos se convierten en un recurso común que involucra a muchos actores: productores, recicladores, empresas de economía social etc.

Sin embargo, todos comparten un mismo objetivo que es crear una cadena de valor para erradicar los residuos de las diferentes industrias.

Redacción
En Positivo

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