Felicidad, un movimiento global

Felicidad, un movimiento global

Lo cierto es que la dicha se ha convertido en un movimiento global que reivindica su democratización pasando de la teoría a la práctica.

Así lo indican los múltiples informes, rankings, publicaciones que versan sobre ella, y nos hace reflexionar sobre el modo de ser feliz y los caminos abiertos de su meta.

Recientemente la ONU difundía por quinto año consecutivo el Informe Mundial de la Felicidad donde se cuantifica el nivel de satisfacción vital en 155 países del mundo para guiar el desarrollo de las políticas estatales en pro del bienestar de sus ciudadanos.

Como tónica habitual – y ya no es ninguna sorpresa – los países nórdicos encabezan el listado: Noruega, Dinamarca e Islandia, por este orden. Finlandia ocupa el quinto lugar y Suecia el décimo.

No hace más que ratificar las bondades tan aclamadas del Estado social del bienestar que se afianzó después de la II G.M en estos países y que comprende un sólido modelo económico de trabajo para todos y riqueza compartida.

El Estado se compromete a cubrir las necesidades básicas a cambio de un compromiso por parte de los ciudadanos y alta tasa impositiva, que es bien aceptada por justificar un ciclo de retorno.

Un modelo que penaliza gravemente la corrupción y es protegido sin fisuras por gobiernos identificados de derechas e izquierdas.

Contrariamente a lo que se pudiera pensar los ciudadanos de estos países entienden el dinero como un medio de bienestar y no un fin en sí mismo. Y eso es precisamente lo que se interpreta en el informe de la ONU, que si bien valora la situación económica también engloba otros factores igual o más importantes como la situación social y salud.

En concreto la salud mental es el factor más relevante en todos los países, no superado por ningún otro índice, y que otorga otra perspectiva enfocada en el desarrollo espiritual. La felicidad que nace desde dentro y no se rige exclusivamente por los condicionantes materiales.

Los primeros en atribuir esta dimensión, al margen de los escandinavos, es el pequeño Reino de Bután. Este país con apenas 800.000 habitantes propuso en 2012 ante la ONU la celebración de un día dedicado a la felicidad que fue aprobado ese mismo año por esta organización.

Mucho antes, el 2 de junio de 1974, en su discurso de coronación, el conocido como Rey Dragón, Jigme Singye Wangchuck, pronunció las siguientes palabras “La felicidad interior bruta es mucho más importante que el producto interior bruto”.

Una consigna que se ha llevado a la práctica con éxito a razón de los excelentes índices de felicidad en el país. El 52% de los butaneses se considera “feliz”; el 45%, “muy feliz”, y sólo un 3% dice no serlo.

En 2007 el Bután fue la segunda economía que más creció en el mundo, aunque su modo se fundamenta en el desarrollo socioeconómico sostenible y equitativo. En este sentido ha aprendido de los errores de países colindantes en vías de desarrollo que se han centrado en demasía del progreso económico olvidándose de otros factores tan importantes como la preservación de la cultura o conservación del medio ambiente.

Los principios budistas, entre ellos que todas las criaturas vivas persiguen la felicidad, han sido cruciales para que este modelo se consolide, y sirve de ejemplo a otros muchos países sobre la posibilidad real de incorporar la felicidad como objetivo de los gobiernos.

Si consideramos que la responsabilidad de nuestros representantes es velar por los intereses de sus conciudadanos esta máxima no debería resultar descabellada. En consecuencia una mayor valoración de los gobernantes favorecería la certeza de un futuro más prospero y dichoso.

Todos estos informes sirven para un trabajo de concienciación indispensable en el empoderamiento ciudadano y conquista de nuevos derechos en sociedades más avanzadas, luego aplicarlo es sólo cuestión de voluntad.

Jorge Dobner
Editor
En Positivo

  Categories:

ver mas artículos

Noticias recientes

Lubitz y la banalidad del mal.

Tal vez no haga falta un mundo ideal para entender que asumiendo nuestras miserias y la presencia del mal, podemos apreciar el milagro de la vida.

Leer más

Cataluña vs. España: nada será como hasta ahora.

Si después de todo Cataluña sigue vinculada a España no será como hasta ahora y eso seguramente sea positivo para todos.

Leer más

Hambre, el fin histórico de la lacra.

Mientras que en 1990 había 1950 millones de personas (casi 37 % población mundial) en la pobreza extrema, en la actualidad son 702 millones.

Leer más

El desafío de la nueva década: un progreso con más humanismo. Jorge Dobner

Este fin de año no es uno cualquiera, pues supone al mismo tiempo el cierre de un ciclo y el inicio de la segunda década de este siglo XXI. No

Leer más

La revolución posible.

Los líderes de este país tienen la oportunidad de constituir una revolución posible pero que pasa inexorablemente por priorizar el bien común.

Leer más
Escribe uncomentario

0 Comentarios

Añadir un comentario