Economía del conocimiento, una inversión necesaria

Economía del conocimiento, una inversión necesaria

En época de crisis la inversión científica suele ser de las primeras damnificadas, basta comprobar cómo desde el 2009 han caído en España hasta el 40% de los fondos estatales en I+D.

Sin embargo son más las razones justificadas que avalan el gasto de una alta cantidad de recursos en ciencia y tecnología, esa primera semilla que germina y da sustento a la “economía del conocimiento”.

En este sentido William H. Press, profesor en Informática y Biología Integrativa de la Universidad de Texas en Austin (EE.UU), profundiza en la revista Science Mag sobre la necesidad de la ciencia y repercusiones a nivel económico.

Algo que ya mencionó el primer Presidente de los Estados George Washington “no hay nada que pueda merecer mejor promoción que la ciencia y literatura. El conocimiento es en todos los países la base más segura de la felicidad pública”. También a efectos de los contribuyentes de Estados Unidos dicha inversión recibe en cierta medida una buena acogida.

Pues de acuerdo a la opinión de H. Press “es fácil adivinar la razón: la relación, a veces sutil, pero repetida en el tiempo entre la inversión básica y el crecimiento macroeconómico. Los descubrimientos conducen a la tecnología e invención, lo que origina nuevos productos, empleos e industrias”.

Siguiendo un recorrido gráfico en crecimiento exponencial (publicado en el Battelle Memorial Institute) los datos revelan una alta correlación entre la fracción PIB de los países inversores en I+D con un alto porcentaje en su población de científicos e ingenieros.

Destacan así naciones de poder constatado en los últimos 50 años como Estados Unidos, Alemania , Japón y Corea del Sur, que lideran la tabla conjunto a los países escandinavos y Singapur.

De otro lado existe un segundo grupo que se definen como seguidores en tecnología e invierte un tercio menos en I+D a razón de un menor número de científicos e ingenieros: Reino Unido, Francia, Canadá, Australia y Rusia, entre otros. Luego un tercer grupo aún en proceso emergente donde figura China, siendo el país más destacado.

Lo cierto es que riqueza y tecnología parece un binomio exitoso, algo que certifica el estudio intensivo de los economistas Robert Solow, Ken Arrow o Zvi Griliches.

Se trata de “una retroalimentación positiva, donde la producción de algo permite producir aún más.

En otras palabras, durante el crecimiento exponencial que hemos experimentado, algo que produce debe haber sido factor de la producción” apunta H. Press.

Es decir el capital social en su sentido más amplio (capital humano, intelectual y ambiental) es clave en este círculo virtuoso de crecimiento exponencial.

Los beneficios se incrementan a medida que pasa el tiempo y perfeccionan las tecnologías, también en línea con la ley de Moore. En un solo siglo han confabulado descubrimientos fundamentales en la mecánica cuántica, estructura atómica, computación e Internet.

No obstante falta cultivar la paciencia, invertir de manera continuada y sostenible; solo así se pueden recoger frutos a largo plazo. Pues si bien los beneficios no son de un modo directo la envergadura de los mismos es tal que hablamos de “una cuestión de elección social intergeneracional”.

Por ejemplo en Europa a través de la CERN se apuestan por políticas que obligan a realizar inversiones durante largos periodos, dando como resultado hallazgos como el bosón de Higgs.

Este espíritu de perseverancia tan arraigado de un modo natural en culturas como la china, que a pesar de su porcentaje I+D inferior al 2% sigue una trayectoria fulgurante y sostenible.

Pol Hortal – Cristina Grao Escorihuela
Redacción

ver mas artículos

Noticias recientes

Descubren el misterio de las piedras de Stonehenge

Un siglo después que un grupo de investigadores descubrieran los restos de más de 50 personas enterradas junto a las piedras del monumento neolítico de Stonehenge, situado en el sur

Leer más

La revolución del ciclismo: 8 movimientos sobre las bicicletas que cambian el mundo

La bicicleta cumple 201 años el presente 2018, mucho tiempo desde que el primer ciclista empezara a pedalear cauteloso. En la actualidad, existen, por ejemplo, casi 1.000 sistemas para compartir

Leer más

El joven héroe que quiere salvar los océanos

La aplaudida portada de National Geographic con una bolsa de plástico como iceberg en el océano representa bien la actual situación de contaminación en los mares. Se calcula que 9

Leer más

La revolución responsable de los smartphones

Este artículo es parte del evento “La France des Solutions” del 8 al 14 de octubre para encontrar soluciones en los medios. La cooperativa Commown ofrece el alquiler de smartphones

Leer más

El Dalai Lama lleva la felicidad al plan de estudios de las aulas

En un mundo tan competitivo en que se prioriza la consecución de objetivos, en algunos casos los seres humanos nos olvidamos de vivir como personas para convertirnos en autómatas. Pero

Leer más
Escribe uncomentario

0 Comentarios

Añadir un comentario

Tus datos estarán seguros Tu email no será publicado. Además, no se compartirán los datos con terceras personas.
Todos los campos son obligatorios.