Tiempos de paz.

Tiempos de paz.

Hubo un tiempo en que Europa era un lugar común de diplomacia, cuna de grandes civilizaciones y crisol de culturas en sana convivencia. Un continente que aprendió de sus errores avanzando en democracia. Con voluntad ese tiempo puede ser ahora.

A pesar de la amenaza externa de los graves atentados yihadistas que en apenas unos meses han golpeado a Francia y luego en Bélgica, es también cierto según los expertos que son más visibles las flaquezas y que urge una mayor sincronía y servicio de inteligencia conjunto.

Con consternación Europa se repone de la pérdida de personas inocentes al tiempo que prepara sin pausa mejores estrategias para combatir unidos la gravedad de los hechos. Algunos sin eufemismos como el presidente del país galo Françoise Hollande se atreven a afirmar “Estamos en guerra”. El terror tiene nombre, Daesh, pero cabe puntualizar no es una cuestión sólo europea sino global también con especial incidencia en Siria desde donde huyen de los bombardeos y atrocidades miles de refugiados.

Sin abandonar su carácter extremadamente complejo hay que valorar que nunca hubo tantas herramientas, dispositivos tecnológicos y capital humano para abordar de lleno está cuestión. A pesar del ambiente belicista desde En Positivo recordamos las estadísticas que con perspectiva otorgan un sesgo más constructivo.

Puede resultar chocante pero en vista de los números hay menos guerras y son cada vez menos mortales. Al respecto este punto el psicólogo cognitivo Steven Pinker célebre por su obra “La tabla rasa”, que lleva años hablando sobre este descenso de la violencia en el mundo en obras como “Los ángeles que llevamos dentro. El declive de la violencia y sus implicaciones”.

Este menor riesgo de muertes por violencia va intrínsecamente ligado a un aumento de la seguridad pues en general todas las tasas de criminalidad han descendido. Por citar un ejemplo según Foreign Policy mientras que en el 2001 las cifras globales registradas mostraban 557.000 asesinatos ya en 2008 se reducía a 289.000.

Por algo recientemente el premio Nobel de la Literatura Mario Vargas Llosa en un encuentro por su 80 cumpleaños declaraba con esperanza “Hoy hay menos cosas malas que en el pasado”.

En lo concerniente al yihadismo podemos plantarle cara, pero para ello necesitaremos la colaboración de todos. El espíritu de tolerancia y respeto por las diferencias que propugnan muchos musulmanes nos ayuda a resistir contra cualquier confusión.

Se necesitará la movilización de personalidades, rostros conocidos, y líderes de esta religión que son capaces de crear una corriente de opinión positiva contrarrestando los extremos del salafismo.

Jorge Dobner 
Editor 
En Positivo

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