Mejorar con menos: el minimalismo

Mejorar con menos: el minimalismo

“Si no eres feliz con lo que tienes, con lo que te falta tampoco” (Epicuro)

El Minimalismo es un término referido a la tendencia de reducir a lo esencial.

Seguramente Richard Wollheim (filósofo de arte nacido en Inglaterra) cuando en 1965 empleó por primera vez este concepto refiriéndose a los trabajos del pintor Ad Reinhardt no era consciente de la amplitud trascendental con la que se denominaría posteriormente este término, hasta llegar a convertirse en una forma de vida, para muchos cercana al ascetismo.

En el terreno cultural occidental empieza a desarrollarse en los años 60 aportando al arte colores simples, puros y suaves. En la arquitectura se utilizan formas geométricas poco complicadas, elementales y rectilíneas. La estructura en general se reduce a sus elementos necesarios.

En la pintura y escultura se sigue la misma tónica con un planteamiento reduccionista. En la escultura destacan dos representantes principales: Donald Judd y Dan Flavio. Y algunos pintores enamorados de esta tendencia son: Agnes Martín y Robert Mangold. En la moda se caracteriza por los tejidos naturales con una austeridad o ausencia de ornamentos. Todo ofrece a la vista la mirada terapéutica de la sencillez de reducción y síntesis. 

En decoración ha sido un movimiento muy influenciado por el diseño tradicional japonés. Y en la música minimalista funciona como característica principal la repetición de frases musicales cortas, con variaciones mínimas en un periodo largo de tiempo. Como ejemplo sobresaliente: la magnífica obra que compuso Michael Nyman para la película “El Piano”.

Pero quizás lo más interesante del minimalismo sea cuando se adopta como forma de vida personal.

Esto conlleva unos cambios individuales que contiene dentro de sí mismo, el efecto mariposa. Muchos “ascetas” urbanos han optado por esta forma de vida formando parte de una revolución pacífica y silenciosa, cambiando hasta sus formas de alimentación.

Son personas que han optado por el vegetarianismo o por el veganismo, en una toma de conciencia con toda la vida del entorno. Ellos dan gran importancia al origen de los alimentos, y están en disconformidad con la explotación alimentaria procedentes de animales.

Otras aportaciones de la forma de vivir minimalista a la sociedad tiene que ver con el debate del consumo excesivo. Consumir sólo lo necesario, es rechazar de cuajo un sistema basado en el capital. La novedad de este pensamiento es contrario a todo lo que nos han enseñado: prosperar con menos.

La realidad de que cada uno viva dentro de sus necesidades y no con creencias ilusorias, creadas por el sistema, derrumba totalmente el dictado general de que la acumulación de cosas es el sinónimo del éxito social. Se resume en una buena frase para reflexionar: “El precio de cualquier cosa, es la cantidad de vida que usted intercambia para ella”.

Pensemos en la cantidad de cosas que guardamos en los fondos de armarios, cajones, o incluso debajo de la cama. La mayoría de las veces fueron compras analgésicas que nos dimos cuando andábamos ese día frustrados, ansiosos o deprimidos, pero raramente responden a alguna necesidad real de uso.

Existe una particularidad en Suecia, donde se observa la forma de vivir minimalista sin ser ascetas, en plan anacrónico. Parece como si no hubiera tenido un comienzo real en el tiempo, como perteneciente de forma natural a su cultura desde siempre.

Las primeras y notables diferencias que nos llaman la atención aquí a los que venimos del Atlántico y del Mediterráneo, es la simplicidad en el arreglo personal, en el vestir en general. La sencillez del look, en toda la población, incluso de las personas que trabajan en centros oficiales, de cara al público. En la escala de valores, está por encima de todo, la comodidad.

La decoración de las casas también nos llaman mucho la atención, son sencillas y prácticas (no olvidemos que es la cuna de Ikea). Suelen tener muchas alfombras, y tanto en invierno como en verano, los zapatos de todos, quedan en la entrada, incluidos los invitados.Y las comidas no son copiosas (ni siquiera cuando se reúnen para celebrar) más bien frugaces y espaciadas en una cadencia de cuatro horas aproximadamente.

Las personas que viven así comentan algunas de las pautas que siguen y que son interesantes conocer: redefinir nuestras necesidades verdaderas. Dejar de adquirir deudas con la tarjeta de crédito. Reinventar nuestros propios entretenimientos en la naturaleza, al aire libre. Comer verdadera comida nutritiva, comer más en casa.

No adquirir compromisos o intentar adaptarnos a otros (familiares y amigos) que tengan otros estilos de vida más sofisticados y caros, por tanto, aprender a decir NO.

Algunas lecturas interesantes: 

“Minimalismo: movimientos en el arte moderno”

(David Bacheler) Serie Tate Gallery

“El arte de ser minimalista. Cómo dejar de consumir y empezar a vivir”

(Everett Bogue) Editor: E. Inés Buffa

María Alcalde
Redacción

Leer más: 
La vida SIN 

  Categories:

ver mas artículos

Noticias recientes

Susan George, la luchadora altermundialista

Politóloga y activista, Susan George es una de las voces defensoras del altermundialismo y de la justicia social.

Leer más

Un libro que explica cómo vivir con 5 euros al día

El libro es un himno a ‘hacer’ mejor que a comprar, a ‘ser’ mejor que a tener.

Leer más

Nicaragua reconoce las dotes terapéuticas del agua de mar

Más de 20.000 pacientes dispondrán de acceso a los beneficios del agua marina en los 60 dispensarios de la capital nicaragüense, extendiéndose progresivamente a las demás regiones del país latinoamericano.

Leer más

La Economía del Bien Común por fin es reconocida por la Unión Europea

La Economía del Bien común se fundamenta en la acción de las organizaciones de la sociedad civil, las empresas y las universidades, al tiempo que se considera un modelo viable que refuerza los valores europeos, cohesión social y fomenta un sistema económico responsable.

Leer más

Mujeres iranís publican fotos sin velo en Facebook

“Mi sigilosa verdad” es una página de Facebok donde cientos de mujeres iraníes han publicado sus fotografías con la cabeza al descubierto para reivindicar sus derechos.

Leer más
Escribe uncomentario

0 Comentarios

Añadir un comentario