Un mundo mejor en nuestras propias manos

Un mundo mejor en nuestras propias manos

Todo el mundo sueña con vivir en un mundo mejor. Pero no todo el mundo trabaja realmente para conseguirlo.  ¿En cuál de los dos lados está usted?

A menudo nos preguntamos de qué manera podemos contribuir a mejorar el mundo en el que vivimos. Cuestiones como la política internacional, incluso la política nacional, las leyes que rigen un país, el funcionamiento del sistema en general, nos parecen muy lejos para poder incidir desde nuestra posición.

Desde En Positivo, consideramos que trabajar para un mundo más justo es trabajar para ser mejores nosotros como personas. ¿Cuántas veces, durante el día, nos enfadamos? ¿Soltamos un grito de rabia? ¿Experimentamos el odio? ¿Insultamos o, simplemente nos ponemos de mal humor con alguien que no tiene la culpa?

Si se pudieran medir, nos daríamos cuenta que cada día generamos toneladas y toneladas de pensamientos basura. Pequeñas dosis de pensamientos negativos que sumados a los miles de millones de habitantes que tiene el planeta, generan unas corrientes mentales muy poderosas que influyen la población mundial en su totalidad. Y lo hacen de una manera muy poco positiva.

Cuando todos estos pensamientos se condensan, acaban materializándose en forma de violencia y malestar. Todos, pues, contribuimos de una forma u otra en el estado del mundo, a través de nuestra mente y nuestro ánimo.

Desde En Positivo, proponemos que todas aquellas personas que no sepan como mejorar el mundo, simplemente inunden sus vidas con pensamientos positivos. De alegría, de cordialidad, de solidaridad, de estimación, de optimismo, de esperanza. Que sepan ver el lado positivo de todo cuanto sucede a su alrededor. Partiendo de la propia realidad. Que dediquen una sonrisa a la vida todas las mañanas al levantarse y que la mantengan hasta cuando se vayan a dormir. Que impregnen su entorno con esta actitud. Y que contribuyan a generar corrientes de pensamientos buenos con una incidencia mundial. Si lo hacemos todos, no tendremos que preocuparnos de nada más. Cuando en el mundo seamos suficientes personas viviendo con esta actitud, todo empezará a cambiar, milagrosamente, hacia el bien.

Nunca antes nos habíamos creído que las cosas dependían tanto de nosotros. Pero conviene ahora, despertar de este sueño. Y darnos cuenta que la Paz en el mundo empieza en un mismo. ¿No le parece extraordinariamente positivo?

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