Martes 21 de Noviembre del 2017
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China y su ambicioso proyecto de La Ruta de la Seda


China, la segunda potencia mundial según el ranking económico basado en el PIB de cada país, ha presentado este año su nuevo y ambicioso proyecto que pretende cambiar el comercio mundial con su Ruta de la Seda.

El negocio del algodón es una de las labores más antiguas e históricas de China que lleva practicándose desde el siglo I a. C. La famosa ruta conectaba varios países del continente asiático partiendo desde China, pasando por Persia, Arabia, Turquía e incluso llegando hasta Europa y África a partir del siglo XV.

Ahora lo que se propone el gobierno de China es volver a implantar y con mucha más fuerza y tecnología la famosa Ruta de la Seda y superar a Estados Unidos, su gran rival y líder del comercio mundial.

El pasado mes de mayo, el presidente de China Xi Jinping reunió a 28 jefes de estado para comunicarles su nueva iniciativa denominada ‘One Belt, One Road’ (OBOR) y en la cual prevé una inversión de 900.000 millones Euros y para ello su colaboración financiera. Además de establecer conexiones de China con el resto de países occidentales y orientales, el proyecto chino pretende mejorar las infraestructuras que unen los tres continentes, Europa, Asia y África, más de 65 países que saldrán beneficiados.

Aunque este proyecto ya se presentó hace cuatro años, China está trabajando y negociando con todos los Estados posibles para llegar a un acuerdo y finalmente poner en marcha su plan. Mientras Donald Trump abandonaba el Acuerdo Transpacífico (TTP), Xi Jinping cree tener más ventajas para arrebatarle el liderazgo comercial a Estados Unidos.

“Esta es ingeniería China del más alto nivel, de lo más avanzado que hay a nivel global. Y si tenemos éxito, vamos a conseguir más proyectos”, Afirmaba el presidente chino.

Una gran parte de la población china y fuera de china ve oportunidades de empleo en este nuevo proyecto. La mayor parte del empleo será ocupado en china y en la construcción, pero el resto de países, como por ejemplo Polonia, ve una oportunidad de exportar sus productos ganaderos a China como por ejemplo la leche de calidad y sin procesos transgénicos, un producto que ha sido de los más polémicos en China.

Además de Europa, el mercado latinoamericano también ve una oportunidad si se lleva a cabo el proyecto chino. Diego Guelar, el embajador argentino en China, mostraba su optimismo hacia este proyecto y confirmaba su colaboración para la Ruta de la Seda:

‘’Además hay un programa de cooperación alimenticia muy importante de China en Africa, y a ellos no les sobra comida, importan comida. Nuestro planteo es abastecerse de alimentos a China para cooperar con África y también tecnología agrícola. Hacer lo que se llama cooperación triangular’’

Las importaciones de productos latinoamericanos también podrían beneficiarse de esta ruta internacional y llegar con más rapidez y más facilidad al mercado africano y asiático.

Aiste Bereckyte
Redacción

 

 

 

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