Sábado 24 de Junio del 2017
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Tres formas de adaptarse a los empleos del futuro


Mucho se habla de la cuarta revolución industrial y cierto es que, poco a poco y sin que apenas nos demos cuenta, adoptamos y adaptamos nuevos hábitos incorporando las nuevas tecnologías en nuestras vidas.

Teniendo en cuenta que los avances científicos y tecnológicos ya casi superan a muchas de las habilidades humanas, uno de los objetivos que trae consigo la nueva revolución industrial es adaptar y encontrar nuevos puestos a los empleados cuyos trabajos serán industrializados.

Aunque a algunos aún les cueste creerlo, esta realidad está a la vuelta de la esquina y no hay por qué preocuparse. Expertos como Darlene Damm, encargada de iniciativas de innovación de la Universidad de California, defienden la importancia de la adaptación por ambas partes, tanto por los empleados como por los empresarios:

“También necesitamos conseguir que las empresas cambien hacia mercados centrados en los servicios humanos y adoptar nuevos modelos de negocio que permitan que los empleados, clientes y comunidades puedan beneficiarse del cambio tecnológico’’ afirmaba Darlene Damm

Y conseguir este objetivo no es nada complicado

1. Acciones en la empresa

Si el puesto de un empleado va a ser sustituido por un robot, una de las opciones que podrían salvar a los empleados sería reestructurar la economía y permitir a los empleados tener acciones de las empresas. Esta práctica ya existe y algunas importantes empresas como Starbucks, Ferrovial, Repsol, Bankinter o Telefónica permiten a sus empleados convertirse en accionistas de la misma.

En este caso, si el trabajo de un empleado fuera reemplazado por una máquina y perdiera su puesto de trabajo, podría beneficiarse manteniendo acciones de la propia empresa ya que, si el robot produjese beneficio, el mismo empleado no perdería y recibiría su beneficio.

2. Win win

O lo que sería en español algo como ‘’ganar-ganar’’, es un modelo de negociación que tiene como objetivo que ambas partes salgan beneficiadas, ya sea entre dos personas, dos empresas, dos consumidores, dos distribuidores o cualquier negociación.

Un ejemplo de este negocio sería algo que ya está planeando Tesla pensando en permitir que los clientes y usuarios de tesla puedan alquilar sus coches a particulares, de este modo también se sacarían un beneficio y los coches de Tesla ganarían nuevos posibles clientes y contribuirían a la reducción del medio ambiente. Además, Tesla pretende permitir que los clientes que hayan comprado sus placas solares puedan vender energía a otras personas que la necesiten.

“A medida que estos modelos de negocio se expandan y se integren, ayudarán a crear una economía que genere un pastel más grande para todos y a minimizar el impacto de la destrucción de empleos provocada por los robots” aseguraba Darlene Damm.

3. Invertir en el potencial humano

Que muchos empleos desaparezcan no significa que las personas vayan a tener menos opciones de formación y educación. Dado que las tecnologías y la ciencia permiten avanzar y facilitarnos muchas labores, lo que se recomienda es adaptar las profesiones actuales que más afectadas sean por las mismas por nuevas formas de desempeñar su función y crear nuevos puestos.

La importancia de invertir en el capital humano, según explica Silvia Leal, asesora de la comisión europea en competencias digitales, se debe a la necesidad y a la creación de los nuevos empleos del futuro. Algunos de los sectores donde más importante será la adaptación es, por ejemplo, en el ámbito de la medicina y la salud.

La impresión de órganos y prótesis 3D es algo que ahorrará mucho tiempo a los empleados y salvará millones de vidas, gracias a los especializados en este ámbito digital.

Por otro lado, los dispositivos tecnológicos están creando la necesidad de nuevas profesiones como abogados de drones o más ciberseguridad. Junto a arquitectos de nuevas realidades y científicos de datos, los más jóvenes pueden elegir especializarse en algunos de estos sectores emergentes. Para ello, hay que esperar a que las universidades se adapten a dichas demandas sociales permitiendo crear nuevas profesiones del futuro.

Aiste Bereckyte
Redacción

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