Lunes 23 de Octubre del 2017
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Pedro Sánchez puede ganar las primarias. Enric Juliana


ENRIC JULIANADetrás de Sánchez.
Un escalofrío recorre la espina dorsal de la vieja cadena de mando socialista. Pedro Sánchez puede ganar las primarias.

La venganza del conde de Montecristo podría hacerse realidad el próximo domingo. Condenado a pasar el resto de sus días en el peñón de If, la isla del olvido de la cual es imposible escapar, nuestro Edmond Dantès ha regresado y se pasea por las plazas de España congregando a más gente que sus dos adversarios juntos.

Sánchez le ha dado la vuelta a las expectativas. Gana en la calle, es el más activo en las redes sociales y no han podido humillarle en la competición orgánica por los avales.

La manifiesta animadversión que le profesan algunos periodistas de Madrid le da esmalte. El candidato Sánchez recibe un empuje hacia arriba igual al peso del malhumor que desaloja en los estratos dirigentes. España es así. La España de abajo es pendular.

En tiempo de vacas gordas, la gente puede llegar a enamorarse del más listo de los sinvergüenzas –así ocurrió en los años de los pelotazos y los pelotaris– y en tiempo de vacas flacas se siente irremediablemente atraída por los rebeldes, los cabreados y los humillados. Así emergió el partisano Pablo Iglesias . Así está resucitando Sánchez, cuando en todos los despachos ya le daban por muerto. Ha nacido un personaje, que hoy parece tener más fuerza que el secretario general entre aventurero y errático de hace un año.

Un personaje curioso. Sánchez podría ser perfectamente el líder de la facción anti-Sánchez. El escarnio al que le sometieron le ha redimido. Y la última erupción volcánica de la corrupción madrileña le ha dado la razón ante miles de militantes que no entienden la línea oficial del partido. Las resonancias catalanas de la “madre superiora” también le ayudan. Todos los malestares suman y confluyen en un único malhumor soberano. Mucha gente tiene la sensación de estar viviendo en el interior de un grandioso esperpento. Los jóvenes se sienten radicalmente ajenos al país que les circunda. Hay ganas de rebote, con un creciente fondo de fatalismo. (Ojo al dato partisano Iglesias: la denuncia se hace redundante cuando la alternativa no se percibe como realizable. El verbo poder no es fácil de conjugar).

Vuelve a haber mucho vapor en las cañerías y la primera válvula de escape son las primarias socialistas del próximo domingo. Ahí está el resurrecto Sánchez ofreciéndose como alternativa realizable.

Curioso personaje. También recuerda a aquel general Della Rovere novelado por Indro Montanelli , que empezó siendo impostor y murió como héroe, creyendo en su personaje. El ascenso de Sánchez puede verse frenado esta semana por el miedo a la ruptura del partido. No demos nada por seguro. La preocupación en el PSOE oficial es enorme y ya se percibe la tentación de culpar al PSC, para deslegitimar el resultado. La obsesión anticatalana no tiene límites. Expulsado de la foto oficial del partido –“cien por cien PSOE”–,

Sánchez no se ha quedado solo. Cuenta con una briosa red de activistas formada por jóvenes cuadros locales del partido y con el apoyo de algunos veteranos socialdemócratas que le han ayudado a redactar el programa. Hay gente sólida detrás del nuevo Sánchez. Uno de ellos es el sociólogo José Félix Tezanos (Santander, 1946), autor de decenas de monografías sobre la realidad social española, centrado estos últimos años en el estudio de la problemática juvenil, director de la revista Temas , históricamente alineada con el sector guerrista del partido.

Cien por cien socialdemócrata, Tezanos cree firmemente en la victoria de Sánchez y considera que lejos de fracturar al partido, el regreso por la puerta grande del secretario general desautorizado en los idus de octubre, abre la oportunidad de reconstruir la confianza social en el PSOE, especialmente entre los jóvenes.

“El PSOE necesita un fuerte revulsivo –explica Tezanos en la sede de la fundación Sistema en Madrid–, un giro, un cambio que facilite su reconciliación con la sociedad, después de una crisis de liderazgo que hace demasiados años que dura.

Pedro ha madurado y está en condiciones de ser el nuevo líder. En estos últimos meses ha ocurrido algo muy significativo. La maneras vergonzosas con las que fue apartado y la abstención sin condiciones en la investidura de Rajoy han generado una catarsis. La gente se ha puesto de su lado.

En esta campaña de las primarias, Sánchez ha renacido como líder político. Vuelve con mucha fuerza y espero que no quieran detenerle con el discurso del miedo. Los militantes del PSOE nada tienen que temer. El partido no se romperá, como tampoco se rompió en 1979, cuando Felipe González regresó después de haber dimitido por disconformidad con la línea marxista. Yo estaba allí. El partido se renovó y no se rompió”.

Los jóvenes son la clave principal, afirma el veterano sociólogo. “El PSOE debe entender que la cuestión juvenil es hoy la gran cuestión de España. Debemos situar la fractura generacional en el centro de nuestra política. Renovar a fondo el partido, permear sus estructuras, conectar con las demandas del nuevo siglo y no tener miedo a Podemos. Podemos está sobredimensionado. Estamos ante una Izquierda Unida ampliada que no podrá ir mucho más allá bajo el liderazgo de Iglesias. Si el Partido Socialista logra conectar de nuevo con los jóvenes, Podemos quedará en un 15% y será posible llegar a acuerdos razonables con ellos. Si nos anquilosamos con liderazgos de viejo lenguaje, quien puede verse en el 15% es el PSOE. Estamos en un momento crucial.”

Enric Juliana
Publicado en: La Vanguardia

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1 comentario

  1. rubens oscar Responder

    Gran artículo, como siempre. Ojalá y gane Sánchez, pues presenta aunque sea, una débil esperanza para que pueda haber un gobierno de izquierda. Si no, estaremos condenados a sufrir un gobierno de derechas durante al menos una década.

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