Miercoles 23 de Agosto del 2017
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SOS Medios de comunicación


Además de reflejar permanentemente a la Sociedad que os sigue fielmente, vosotros, medios de comunicación, en los tiempos críticos también sois los veloces transmisores de las soluciones y colaboradores necesarios del progreso social.
Hoy los ciudadanos volvemos a reclamar públicamente vuestra incondicional colaboración en un grave suceso social que no sólo sucede de forma casi silenciosa, sino que además, al no visualizarse públicamente, no se difunden soluciones validas para atajarlo.
Ha sido gracias a vosotros, medios de comunicación, que se ha roto el silencio que actuaba sobre el problema y hoy ya muchos ciudadanos sabemos que en España el consumo de ansiolíticos crece alarmantemente, situándose ya en los niveles de consumo más elevados de Europa.

Y no es todo, según nos informa el propio Ministerio de Sanidad español, la cifra ha seguido creciendo sin freno en estos cuatro últimos años.
El diagnostico de los expertos señala la confluencia de varios sucesos sociales negativos como la sinergia maldita que está generando este desgraciado fenómeno antropológico. La deriva económica, el retroceso en los avances sociales, la alteración climática,… según ese diagnóstico la suma de este tipo de sucesos constituye la dramática sinergia que está detrás de este problema social de salud emocional en continua expansión.
Una vez más, medios de comunicación, consideramos imprescindible vuestra ayuda. La Educación Emocional tiene una respuesta científica contrastada capaz de hacerle frente a ese desmesurado consumo de ansiolíticos.

La Ciencia en estos últimos treinta años de investigación ha demostrado que el desarrollo de las competencias emocionales sirve efectivamente para prevenir muchos de los factores negativos que sufren los ciudadanos.
Visualizado el problema, conocido el remedio, el reto mayor al que nos enfrentamos es el de hacer llegar a todos los ciudadanos sin excepción, lo más rápido que sea posible, la existencia de la metodología contrastada que les permitirá desarrollar sus competencias emocionales.
Sin vuestra insustituible participación todo será demasiado lento, demasiado imposible.
Imaginemos por un instante que la suma de todos los ciudadanos es como la suma de las células que unidas todas forman un solo cuerpo al que llamaremos “cuerpo social” y en esta imagen metafórica, vosotros, medios de comunicación, representáis ser el sistema sanguíneo.
La única forma de evitar los lentos procesos de absorción clásicos es abrir una vía parenteral en vuestro imaginado sistema venoso. De esa forma tan directa el remedio empieza a hacer efecto de inmediato.
Con esta técnica tan sencilla los digamos “principios activos” contrastados con los que la Educación Emocional fomenta nuestras propias competencias, a partir de su vertido en vuestro incesante e imaginario torrente sanguíneo informativo y canalizados por vuestra compleja y eficaz distribución de arterias, venas y capilares, o lo que sería, de medios de ámbito estatal, autonómico y local, del tipo Gutenberg, Marconi o Telemático, e impulsados por la potencia de vuestro flujo sanguíneo mediático, los “principios activos” de la Educación Emocional conseguirán llegar a todos, absolutamente todos, los puntos del metafórico cuerpo social. Desde la célula más lejana hasta el órgano más delicado. Favoreciendo con ello la celeridad en la sanación emocional pública.
Cuanto más rápido consigamos difundir entre todos la sencilla metodología que posibilita disfrutar de una buena salud emocional, antes lograremos disminuir índices de problemas psicosociales como el estrés, la ansiedad o la depresión, y de conductas de riesgo o conflictivas, e índices de comportamientos agresivos y violentos.
Como siempre lo hicisteis a lo largo de la Historia desde vuestra aparición, queridos medios de comunicación, solicitamos que fieles a vuestra probada vocación de servicio a la Sociedad como veloces transmisores de las soluciones y colaboradores necesarios del progreso social general, estamos seguros que decidiréis colaborar en este nuevo reto que se plantea a la salud emocional pública.
Gracias, medios de comunicación, por haber roto el silencio en este caso también y habernos hecho cobrar conciencia de un problema silencioso, el excesivo consumo de ansiolíticos en España.
Ahora, con vuestra ayuda podemos dar a conocer las competencias para afrontarlo con garantías. Y un día no lejano veremos descender los índices de la infelicidad en nuestra Sociedad.

Anton Layunta
Consultor de comunicación miembro del equipo impulsor de los proyectos EMO (Educación emocional) y “viles pel benestar”.

1 comentario

  1. Loren Responder

    Muy buen artículo Antón. Tienes confianza en los “medios”, yo soy más excéptico, pero no tengo mucho remedio. La sociedad (las personas de a pie) sufren, disfrutan, padecen y gozan. Efectivamente los ansiolíticos evaden, pero por un rato. ¿A qué “medios” pides ayuda? ¿A los que adormecen a las gentes para que se roboticen? ¿A los que informan sobre bobadas de los profesionales de la tontería? Hace falta el medio de comunicación que esté capitalizado por grupos de personas preocupadas por los demás, no por las visitas digitales, ni por el papel vendido, ni por las cadenas de TV/radio/Poder.
    Un abrazo

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