Martes 28 de Marzo del 2017
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Un chute de optimismo. Jorge Dobner


Dicen que el periodismo se ha desvirtuado y ya no cumple su vocación natural. Desde el ateniense que corrió para informar del fin de la guerra hasta los actuales reporteros que a pie de campo relatan lo que ocurre en nuestra sociedad. A los ojos del público las palomas mensajeras se transformaron un poco en buitres haciendo un festín con la guerra, stuff redundado en sus titulares en el desastre.

Encender el telediario y ver lo que pasa – o mejor dicho se nos enseña – no es precisamente un jolgorio; la corrupción, buy cialis refugiados, violencia, escándalos políticos, el caso Volkswagen…la crítica está servida en tono decadente.

Para no caer en el mismo error tampoco en este texto desde En Positivo quisimos trasladar desde el primer momento el mensaje de gran utilidad de los ciudadanos, que se levantan de su sofá para luchar en su día a día por ellos y el prójimo.

Conscientes del sesgo de selección en cómo se presenta las noticias avanzamos hacía una nueva forma de hacer periodismo que aborda la realidad desde su complejidad, a veces terrible, pero que también tiene su contrapartida para dar respuesta a esos mismos problemas urgentes y ofrecer soluciones.

Un cambio de consciencia a nivel global que suma – y deseamos que siga –profesionales venidos de todas partes, pero que tiene su razón de ser en la participación de todos los actores sociales. Este engranaje se activa cuando abandonamos la postura del perdedor doliente y decidimos ser el guerrero ganador que enfrenta con arrojo.

“Por primera vez hay auténticas opciones de acabar con la pobreza en el mundo” manifestó hace unas semanas la directora del Fondo para el Desarrollo Sostenible, Paloma Durán, también encargada de organizar la nueva agenda 2030 sobre Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) más ambiciosa que la precedente. Opinión que también comparte la FAO que aún valorando este reto como difícil expresa que los avances en esta materia hacen que “Podemos ser la primera generación de hambre cero”.

Porque el mundo es hoy algo mejor que hace solo 15 años, ya no digamos que hace 50 o siglos pasados.

Lo dicen las cifras y también los expertos responsables del actual progreso. Vivimos un punto de inflexión histórico en que la pobreza extrema se está extinguiendo pero otros hitos como el fin del cáncer cada vez más cerca hoy son noticia. “En un plazo de dos décadas el cáncer será dominado como las infecciones lo fueron en el siglo XX”, sentenció hace unos días y sin ambigüedades el reputado investigador del cáncer Joan Massagué, director del Sloan-Kettering Institute de Nueva York.

Si ya hace un par de años los informes del “Human Development Report 2013” de la ONU o el “World Health Statistics” de la OMS acreditaban ese año como “El mejor de la humanidad” no hace falta decir cuál sería el resultado a fecha del 2015.

Por contra en una encuesta que recoge el New York Times revela que dos tercios de los estadounidenses cree que la proporción de la población mundial que vive en la extrema pobreza se ha duplicado en los últimos 20 años. Vemos que se no se trata de una cuestión de realidad sino de percepción.

Imaginar la sucesión de esas noticias positivas juntas que ocurren cada día puede producir un tsunami de esperanza, un chute de optimismo.

Todo lo bueno que el mundo nos enseña y tenemos los medios la obligación moral de mostrar. Por eso en nuestra nueva sección Periodismo en Positivo queremos ofrecer desde un enfoque pedagógico la forma de un periodismo constructivo basado en binomio problema-solución.

Jorge Dobner
Editor
En Positivo

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