Domingo 24 de Septiembre del 2017
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El turismo del nuevo milenio


El turismo ha cambiado. En los últimos años se han fusionado nuevas tendencias que apuntan a un modo de conocer mundo distinto al anterior.

El turista del siglo XXI ya no sólo busca destinos de sol y playa, cialis sino que se interesa también por visitar sitios que le enriquezcan culturalmente, por refugiarse en lugares tranquilos lejos del bullicio de la ciudad, por conocer rincones únicos o por salir de su rutina estando en contacto con nuevas tradiciones y costumbres.

Y todo esto a la vez que se compromete con la sostenibilidad del medio ambiente y que utiliza las nuevas tecnologías para planificar su viaje.

Las nuevas tendencias en turismo slow, consumo colaborativo, aplicaciones móviles, servicios wellness de bienestar, experiencias enriquecedoras o contacto con la gente autóctona son los nuevos pilares del milenio que definen al viajero actual.

A continuación, un breve recorrido por las nuevas tendencias que han cambiado el turismo más tradicional:

1. Viajes de salud y bienestar: El ajetreado ritmo de vida que nos exige la sociedad actual ha impulsado a que muchas personas busquen servicios wellness en sus vacaciones para mimar su cuerpo y su mente: los spa, balnearios, manantiales naturales, actividades deportivas, yoga o meditación son servicios muy solicitados para resetearnos y volver a nuestra rutina con las pilas cargadas.

Un boom similar al que experimentó el sector turístico con los cruceros la pasada década según los expertos que se reunieron en la feria de turismo de Londres (WTM).

Existen aplicaciones como Endomondo o Sports Tracker que permiten compartir en redes sociales rutas en bicicleta o trekkings.

2. Vivir y viajar al dia: El “carpe diem” es el lema de la generación de los millenials (nacidos entre 1980 y mitad de los noventa). En turismo, la excusa puede ser hacer un viaje para asistir a un festival de música, para aprovechar un vuelo low cost, o para visitar una exposición en Manchester. El vivir al límite y disfrutar el día a día aprovechando toda oportunidad que se pueda es el leitmotiv de esta generación tecnológica que abarca 1.300 millones de personas en el mundo y que es uno de los grandes objetivos de la industria turística.

3. Escapadas de silencio tecnológico: Igual que los servicios wellness, la necesidad de relax y evasión reclama espacios sin wifi, sin tele y sin móviles que nos permitan un contacto más puro con la naturaleza y con nosotros mismos.

Estos refugios cada vez son más habituales, como la cadena francesa Relais du Silence, que ofrece unos 200 hoteles europeos perdidos en la naturaleza. En España también encontramos estos oasis de tranquilidad en alojamientos como Mil Madreñas Rojas, un complejo rural en León, o Casa Arana, en Huesca.

4. Turismo colaborativo: Una tendencia que viene pisando fuerte y que permite viajar, moverse y dormir de forma más barata. El carpooling (compartir coche), el bikesharing (compartir bici) o el couchsurfing (dormir gratis en un sofá), cada vez tiene más adeptos gracias al ahorro económico que suponen. Además, estas nuevas fórmulas permiten conocer gente que, a su vez, nos puede hacer recomendaciones del lugar.

Blablacar, plataforma para compartir trayectos en coche, ya cuenta con diez millones de usuarios en Europa y Airbnb, que ofrece alojamientos en casas particulares, está presente en 34.000 ciudades del mundo.

5. Turismo slow: Los planes de viaje programados y los todo incluido muchas veces resultan agotadores para el viajero y cada vez son más las personas que optan por hacer sus viajes sin planes, sin guías y sin “visitas obligadas”. Se trata de descubrir lugares sin prisas y en profundidad, con mirada de niño y hallando la fascinación en cada esquina. Son los flâneur, personas que pasean sin rumbo ni propósito, simplemente descubriendo y fascinándose.

6. Experiencias que enriquecen: Cada vez nos sentimos más atraídos por actividades nuevas que nos enriquezcan, desde un curso de cocina en La Toscana a alojarnos en una casa típica de la Índia. Los lifestyle tours (excursiones de estilos de vida) ganan adeptos y las agencias cada vez organizan más planes para que el viajero interactúe con la gente local, pruebe la gastronomía típica y conozca todo lo relacionado con la vida típica del lugar.

7. Móviles inteligentes: Se estima que en 2015 el 12% de los vuelos se venderán a través de dispositivos móviles. El So-Lo-Mo, socialización, localización y movilidad ha revolucionado el mercado turístico con la personalización de los viajes.

Y no olvidemos los dispositivos NFC (Near Field Communication), una tecnología inalámbrica que convierte al móvil en llave, tarjeta de embarque, pasaporte o monedero.

8. Viajes virtuales: La realidad virtual no puede sustituir la experiencia sensorial de las visitas reales, pero sí que está siendo muy útil para hacernos una idea del destino antes de ir.

Plataformas como Oyster o Tripadvisor permiten ver fotografías reales del lugar de otros viajeros, así como opiniones, que nos permiten hacernos una idea más realista que la que presentan algunos folletos, y Google Street View nos ofrece visitas virtuales de 360º de las calles e, incluso, de algunos locales de interés público como boutiques o restaurantes.

9. Turismo tecnológico personalizado: La posibilidad de personalizar nuestro viaje es enorme, pues existen desde aplicaciones con motores de búsquedas muy refinados para filtrar los gustos del viajero hasta servicios que permiten a las agencias avisar al turista de cualquier incidente en tiempo real. Gracias a las nuevas tecnologías, agencias, hoteles y aerolíneas pueden responder con gran eficacia a demandas exigentes para que el viajero obtenga justo lo que busca.

Erika Galípolo
Redacción

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