Miercoles 24 de Mayo del 2017
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Airbnb y Blablacar: la revolución del turismo colaborativo


En los últimos años la industria turística está viviendo una revolución con el éxito del consumo colaborativo que ofrecen plataformas como Airbnb o Blablar. Se trata de una nueva alternativa global que permite alojarse y viajar por menos dinero que las fórmulas tradicionales y, medicine simultáneamente, drug conocer gente relacionada con el destino y tener un trato más directo y personal.

Existen multitud de iniciativas que prestan servicios de turismo colaborativo, pero a día de hoy Airbnb y Blablacar son las dos plataformas más grandes. En Airbnb ya son más de 15 millones las personas que han confiado en el servicio en el mundo en lo que va de año atraídos por el ahorro económico.

La industria del turismo tradicional, que es España representa el 12% del PIB, está alborotada ante la emergencia y el gran éxito que este tipo de servicios están teniendo entre los usuarios. Pero según Fredéric Mazzella, fundador de Blablacar, “frenar el movimiento de consumo colaborativo sería querer parar el mar”.

La idea es simple: Airbnb ofrece alojamiento en casas o apartamentos privados y Blablacar permite utilizar plazas libres de coches particulares para desplazarse compartiendo parte de los gastos. Ambas plataformas se alimentan de las opiniones de los usuarios, algo que ya había hecho Tripadvisor pero que en el caso de Airbnb y Blablacar da un paso más al incluir las opiniones del que ofrece el servicio y del que hace uso de él.

Laura Lafuente, de 28 años, nos explica bien como funcionan estas plataformas al relatar su experiencia: “Quería ir a los carnavales de Cádiz, pero no quedaban billetes de tren y los hoteles ofrecían noches por más de 300 euros. Me metí en Internet y encontré un coche compartido, que me recogió cerca de casa, y una habitación en un piso chulísimo. Me salió por menos de la mitad, y todo mucho más personal”.

La idea en la que se sustenta Airbnb surgió en 2007 cuando, ante la falta de oferta hotelera durante un congreso en San Francisco, dos de los fundadores de la web compraron tres colchones hinchables (airbed) y ofrecieron en sus domicilios alojamiento y desayuno a través de una web (bed & breakfast: bnb). Hoy, esta compañía estadounidense que en España funciona desde el 2011 y cuenta con más de 80.000 alojamientos está presente en 190 países y 34.000 ciudades del mundo.

Airbnb, a través de su web, pone en contacto a anfitriones que alquilan su domicilio o una habitación con huéspedes interesados. Se diferencia de los sistemas de intercambio de casas o couchsurfing donde no existe contraprestación económica, pues en Airbnb el huésped paga al propietario mientras que la web, por su parte, ofrece un seguro a ambas partes y gana un porcentaje por el servicio.

Si bien es cierto que Airbnb supone una competencia para servicios hoteleros, es bastante improbable que los clientes de hoteles de tres, cuatro y cinco estrellas abandonen estos establecimientos por el plus de servicios e instalaciones que ofrecen, de manera que los que notan más la repercusión del turismo colaborativo son las categorías más inferiores.

La plataforma francesa Blablacar surgió en 2003 cuando su fundador, Frédeic Mazzela, al querer coger un tren de París a Fontenay-le-Compte y quedarse sin billetes, pensó en la cantidad de coches que hacen ese mismo trayecto a diario con asientos vacios y en que sería interesante hacer disponibles esas plazas. La web de Blablacar se hizo efectiva en 2009 y en la actualidad funciona ya en diez países de la Unión Europea además de en Rusia, Ucrania y Turquía.

De forma similar a Airbnb, Blablacar pone en contacto a conductores y pasajeros para compartir trayectos en coche y gastos. La web, que en España funcionó del 2010 al 2014 de forma gratuita, ahora cobra también un porcentaje al pasajero por los servicios prestados.

Los principales usuarios de ambas plataformas son gente joven. La media de edad de Airbnd de los usuarios que se alojaron en Barcelona el año pasado fue de 36 años y la media de usuarios de Blablacar es de 33. No obstante, cada vez son más las personas de edad más avanzada que deciden usar estas plataformas, pues Blablacar ya cuenta con más de 500.000 usuarios de Europa de más de 55 años.

Y es que, estas plataformas colaborativas, a parte de suponer un ahorro económico, permiten conocer gente local, charlar y, en definitiva, vivir experiencias inesperadas como viajar en un coche espectacular o alojarse en lugares muy curiosos de España, un servicio que también ofrece Airbnb.

Erika Galípolo
Redacción

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