Domingo 25 de Junio del 2017
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La gran mentira de la industria farmacéutica. Opinión de Xavier Caño Tamayo


En un momento en que el Ébola está en boca de todos algunos cuestionan el papel de las farmacéuticas, order más en los últimos tiempos debido a las constantes investigaciones en el punto de mira.

Los constantes fraudes  y mentiras que éstas encierran exigen tal y como denuncia el periodista Xavier Caño Tamayo la necesaria implicación de los gobiernos. Más al tratarse de un sector que lleva implícito el servicio al pueblo deberían velar por la ética actuando en defensa de los propios ciudadanos y derechos humanos.

Capitalismo contra la salud. 
En 1976 se identificó el virus del ébola como causante de una enfermedad especialmente peligrosa, pero 38 años después, la enfermedad sigue ignorada por los países desarrollados y no se sabe de nadie que investigue en serio para curarla o prevenirla. Mientras aumentan los infectados y los muertos. Pero curar esa dolencia, ni las otras citadas no es negocio, por eso no se investiga.

Las empresas farmacéuticas no tienen interés alguno en hallar medicamentos y vacunas contra las letales enfermedades que azotan a los países pobres. Y, por su parte, las poderosas farmacéuticas gastan en publicidad y mercadotecnia el doble de lo que invierten en investigación y desarrollo.

Que el espíritu y voluntad del muy capitalista sector farmacéutico es conseguir cuantos más beneficios, mejor y nada más, lo ratifica el consejero delegado del gigante de los medicamentos, Bayer, Marijn Dekkers: “Bayer desarrolla medicamentos para los pacientes occidentales que pueden permitírselo”. Más claro, agua cristalina.

La negligencia y abandono de investigaciones contra enfermedades de los pobres tiene que ver directamente con la búsqueda de beneficios. Los pobres no pueden pagar las medicinas que les curarían y, por tanto, no hay negocio.

(…)

Leer más: ATTAC 

Xavier Caño Tamayo 
Periodista crítico y colaborador de varios medios 

En Positivo no se identifica necesariamente con las opiniones publicadas que reflejan el pensamiento del columnista excepto, cuando los editoriales o artículos son firmados por la propia redacción.

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