Jueves 22 de Febrero del 2018
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La simbiosis del hombre y la máquina


Quizá algunos lo consideran un loco, cheap pero seguramente sea ese punto de inconsciencia que le ha valido hacer realidad lo que otros solo imaginan. Con apenas cinco años ya tenía claro que quería ser inventor: el primero de sus propósitos que luego cumplió. Convertido en un joven precoz mientras estudiaba su segundo año en el Instituto de Tecnología de Massachusetts fundó su primera empresa de software.

Ahora a sus 66 años Raymond Kurzweil (Massachusetts, cialis 12 de febrero de 1948) continúa desafiando la lógica del tiempo tanto a nivel biológico como avanzando un futuro altamente tecnológico. Entre sus audaces predicciones para el año 2030 las computadoras no solamente entenderán a la perfección nuestro propio lenguaje, sino que también exhibirán emociones.

Lejos de construir castillos en el aire estos augurios responden a la certeza de un arduo trabajo que desde su posición como director de ingeniería de Google, Kurzweil desempeña cada día. El equipo que lidera centra todos sus esfuerzos en hacer que las máquinas comprendan el llamado lenguaje “natural”.

Inmersos en este proceso de aprendizaje, están desarrollando programas de software que otorgará a las computadoras la capacidad de entender el lenguaje en términos conceptuales y no únicamente por unas palabras clave.

Mientras que en la actualidad cualquier persona al leer una artículo tiene la certeza absoluta de que por ejemplo Angela Merkel ha sido reelegida canciller alemana,  por el contrario de momento al escanear las palabras el ordenador solo podría estimar el suceso con una probabilidad de 56 %.

Este nuevo escenario que sitúa al hombre y máquina en el mismo nivel de entendimiento nos acerca a una insólita simbiosis, aquello que Kurzweil define como “singularidad”. El año 2045 parece el momento indicado cuando la inteligencia – a través de las extensiones de alta tecnología en el cerebro – mejorará exponencialmente por mil millones. Será viable gracias a la plena conexión del neocórtex del cerebro humano (corteza más reciente) a un neocórtex sintético en la nube, es decir la fusión del pensamiento biológico con la inteligencia artificial.

Otra de las grandes obsesiones de Kurzweil es la consecución de la inmortalidad, algo que no duda experimentar en sus propias carnes consumiendo cada día 120 vitaminas y suplementos,  además para que se absorban mejor, toma té verde y hace ejercicio en forma regular.

Asimismo se ha embarcado en el Proyecto del Genoma con el que pretende optimizar la reprogramación de nuestra biología, desde los tejidos gracias a las terapias de células madre hasta la impresión tridimensional de nuevos órganos.

No obstante el paso más determinante será cuando incrustemos nanorobots en los cerebros que modificarán nuestra inteligencia y relación con los espacios virtuales, al igual que implantados en el organismo harán de nuestro sistema inmunológico un refugio contra las amenazas y patógenos.

Cristina Grao Escorihuela
Redacción

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4 comentarios

  1. Anónimo Responder

    […] […]

  2. Daniel Responder

    En un mundo donde las máquinas forman parte de nuestras vidas es cuestión de tiempo que desarrollemos inteligencia artificial. Una vez hecho esto todo será más fácil. Esta nueva forma de pensamiento revolucionará el mundo todavía más rápido y lo que ahora se fecha en 20 o 30 años ocurrirá en unos pocos. El crecimiento exponencial actual es imparable y el soñar con un mundo espiritual dará paso a un mundo tecnológico con un sin fin de posibilidades.

    El objetivo ahora no debe ser otro que el de la creación de un ente superior que controle el progreso y nuestro futuro. El ser humano es una criatura desfasada y limitada condenada a desaparecer. Pero tiene el deber de desarrollar a su predecesor inmortal (inorgánico) capaz de salir de este limitado mundo en busca de otros planetas. Con una mayor capacidad cognitiva que le haga dilucidar mejor el fin de la existencia. No sé si sería perverso o grandilocuente, sentimental o racional… gracias a internet tendría a su disposición una cantidad ingente de información, el misterio sería la conclusión que podría sacar con toda ella. Espero que no nos vea a todos como seres perversos, muchos queremos otro mundo mejor y no para nuestros fines egoístas, sino para los que vienen de camino que disfruten del mero hecho de existir.

  3. carlos Responder

    Buen comentario Daniel.espero con ansias el momento k el ser humano visite otros mundos

  4. margarino tacher Responder

    Le encantará al neoliberalismo. Hombres trabajando como motos sin necesidades sentimentales solo producir en progresion geometrica segun los avances tecnicos. Sabemos que a los humanos nos gusta que el trabajo nos salga lo mas parecido a una maquina y para eso nos entrenamos toda la vida. En ese momento o habra que entrenarse porque partiremos de ser maquinas en algun momento dado de la vida con la programacion preestablecida.

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