Jueves 22 de Febrero del 2018
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China construirá dos grandes torres para purificar su aire


El país más poblado del mundo, remedy China, tiene en mente construir dos torres de gran envergadura que se convertirían en el edificio más alto del mundo. El proyecto se debe a causas ecológicas, pues debido a las altas tasas de contaminación en el país asiático, se hace cada vez más necesaria una solución urgente.

Con mil trescientos millones de habitantes, el gigante asiático es uno de los países que registran un mayor nivel de polución en el aire. Desde que el pasado mes de febrero se levantara la alerta naranja en algunas regiones del país debido a la espesa capa de contaminación, las Autoridades chinas han incrementado su preocupación y con ello, sus esfuerzos para poner fin a la problemática.

Es así como nace el proyecto Phoenix Towers (Torres Fénix), de la mano de una empresa británica de arquitectura, Chetwood. La construcción de las dos torres se llevará a cabo en el centro de China, concretamente en la ciudad de Wuhan. En honor al nombre del proyecto, se pretende que estos dos edificios contribuyan a que la ciudad de Wuhan resurja de las cenizas de la contaminación.

Las obras de construcción de las torres están previstas para el próximo año, y se calcula que se necesitarán unos tres años para dar por acabado el proyecto. La llegada de estas dos torres a China será un proyecto muy ambicioso pues se persigue superar la altura del edificio más alto del planeta – actualmente situado en Dubái, llamada torre Burj Khlifa con una altura de 850 metros -. Este proyecto chino superará en 170 metros al edificio árabe y actuará como dos gigantes purificadores de aire de color rosa.

En beneficio de menores volúmenes de contaminación, las torres Fénix se encargarán de diversas funciones ambientales de suma importancia para resolver este problema. La estructura filtrará el aire y el agua de la ciudad de Wuhan, captará energía solar, eólica e hidrógena, y también se cultivará todo tipo de productos en sus jardínes.

Además recolectará el agua de la lluvia, todo ello para intentar resolver cualquier crisis ecológico que se pueda producir en el país en un futuro. “Hemos aplicado tantas ideas ambientales como nos sea posible para justificar la forma y el tamaño de ellas”, explicó el creador, Laurie Chetwood, en una entrevista a Dezeen.

Además de sus habilidades de sustento medioambiental, el equipo de diseño de Chetwood ha destacado también el alma del edificio, en perfecta sintonía con la religión y la filosofía local. Las torres ponen en relación la tecnología occidental con los mitos orientales sobre el ave fénix, símbolo del espíritu de renacimiento y figura mítica de la iconografía china. Con la ayuda de este ave legendario, se buscará también atraer el turismo ecológico a la ciudad de Wuhan.

Sandra Sánchez Guerra
Redacción

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1 comentario

  1. mirta Responder

    ¿COMO PUEDE EL SER HUMANO, LLAMESE ASIATICO, EUROPEO, AMERICANO O COMO SEA, VIVIR CON TANTOS MIEDOS A PRESENTE Y FUTURO?. POR FAVOR, QUE ATERRICEN Y COMIENCEN A DEJAR DE LADO
    LAS COSAS QUE NO SIRVEN, SOLO ASI PODRAN EQUILIBRAR EL PLANETA.

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