Jueves 29 de Septiembre del 2016
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Una Europa diferente


Europa será diferente.
Los resultados provisionales de las elecciones al Parlamento Europeo parecen confirmar la mayoría de los pronósticos: el Parlamento Europeo 2014-2019 será más polarizado que el anterior, los partidos tradicionales y de centro perderán terreno y los partidos a cada extremo -tanto a la izquierda como a la derecha del espectro político- aumentarán su representación en la Eurocámara.

Lo más significativo es la más que probable constitución de un nuevo grupo político, la Alianza Europea para la Libertad (se necesitan al menos 25 eurodiputados de 7 países para formar un nuevo grupo). Este incluiría al Frente Nacional de Francia, el Partido por la Libertad de Holanda, el FPÖ de Austria, el Vlaams Belang de Bélgica, la Liga Norte de Italia, el Partido Nacional de Eslovaquia y los Demócratas de Suecia.

Los registros de votos de estos partidos en la pasada legislatura demuestran que los partidos de extrema derecha, euroescépticos y xenófobos no son los más aplicados en términos de actividad parlamentaria. La extrema derecha, junto a euroescépticos, eurorrealistas y eurocríticos podrían representar alrededor de 30% del nuevo Parlamento Europeo.

Esta nueva correlación de fuerzas tendría un impacto en políticas económicas y de empleo. La más que probable gran coalición entre populares y socialdemócratas podría suavizar las medidas de austeridad, incrementar la regulación financiera y fomentar el gasto público.

Por otro lado, la presión de la extrema derecha sobre partidos tradicionales podría resultar en más barreras a la inmigración y dificultades para convencer a la ciudadanía sobre la conveniencia de una mayor integración política y económica de la UE.

Otros temas clave de la agenda europea para la próxima legislatura serán la dependencia energética de la UE y sus alternativas, el tratado comercial con EEUU y la expansión del mercado interior de la UE. No menos importante, el debate sobre futuro de la integración europea será moneda corriente en Bruselas y en las capitales europeas.

La apuesta por “más Europa” nunca tuvo tantos detractores. Sus defensores deberán ser más precisos y explicar a la ciudadanía qué implica concretamente, y si tal extensión de las competencias de la UE iría acompañada de más control democrático por el Parlamento Europeo.

Estas elecciones han sido diferentes en términos de visibilidad y europeización de las campañas electorales. Los partidos políticos europeos nominaron a sus candidatos principales, los cuales recorrieron el continente pidiendo el voto y participaron en debates electorales en diferentes lenguas. Se ha establecido un precedente importante, creando debates asimilables a los de una campaña electoral para cualquier parlamento nacional.

Los datos provisionales de participación a nivel europeo demuestran un freno a la creciente abstención que caracteriza a estos comicios.

De todos modos, el éxito y la credibilidad de este proceso se confirmarán si el próximo presidente de la Comisión Europea es uno de los candidatos principales. Lo contrario sería un varapalo a la democracia paneuropea.

Joan Manuel Lanfranco Pari
Director de Políticas y Comunicación en VoteWatch Europe.
Fuente: El Mundo

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