Lunes 26 de Septiembre del 2016
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Los sueños como terapia emocional


La interpretación de los sueños constituye un tema de gran interés para la psicología profunda desde que Sigmund Freud y Carl Gustav Jung iniciaran con avidez su análisis y trascendencia vital para la orientación de la conciencia.

No obstante los sueños como reflejo de nuestro complejo inconsciente a menudo nos juegan malas pasadas pues alrededor del 80 por ciento  implican algún tipo de emoción negativa.

De hecho la tasa de asesinatos en sueños es más alta que en cualquier ciudad del mundo sin olvidar que los sueños más comunes se vinculan a una sensación de miedo, estrés o ansiedad: cayendo en un hoyo, siendo perseguido por una calle, estar desnudo frente a un público o el hecho de perder un tren son representaciones oníricas frecuentes.

La cosa se complica si además estos sueños ponen de relieve aspectos de nuestra vida personal, por ejemplo las mujeres que hacen frente a un divorcio difícil suelen soñar en relación a la soledad y miedo. Asimismo cuando los veteranos de Vietnam regresaron a sus hogares experimentan sueños acerca de la culpa y la violencia. Incluso oír hablar de un sucedo estresante puede desencadenar sueños traumáticos, así lo demuestra un estudio a raíz del ataque a las Torres Gemelas que provocó en Estados Unidos un aumento en el número de personas que soñaban con explosiones, muerte y fuego.

De otro lado en un estudio en que se mostró a los voluntarios por primera vez una película desagradable con escenas de una autopsia y luego al azar fueron asignados a uno de los dos grupos pasando la noche en un laboratorio del sueño.

Mientras que los voluntarios del grupo A fueron despertados cuando empezaron a soñar al grupo B se le despertó el número de veces que no estaban soñando, es decir todos los voluntarios obtuvieron la misma cantidad de sueño solo que al grupo A se le privó de soñar.

A la mañana siguiente se les mostró por segunda vez a todos los voluntarios la misma película de la autopsia, sin embargo a los que se les permitió soñar (grupo B) ya habían tenido oportunidad de hacer frente en sueños a la ansiedad originada por la proyección de la película, así que esta segunda vez el estrés había disminuido.

Alentados por los resultados diversos investigadores advirtieron los ‘sueños como terapia nocturna’ pues los acontecimientos negativos tienden a perder su impacto emocional y minimizar el trauma. Otros sugirieron que los sueños pueden ayudar a lidiar con un problema mediante la reproducción de los recuerdos de eventos pasados que evocan emociones similares.

Por ejemplo el científico Rosalind Cartwright, de Rush University Medical Center decidió poner en práctica dicha teoría pero con ciertas variaciones. Cuando las personas asisten a varias sesiones de psicoterapia tienden a sentirse mejor a medida que pasa, luego Cartwright razonó que si la misma idea se aplica a las sesiones nocturnas los sueños que tienen lugar hacia el final de la noche deben ser significativamente más optimistas que los que ocurren en las primeras horas de la noche.

Efectivamente en una prueba realizada a varios voluntarios a lo largo de la noche se les despertó en varias fases y pidió que calificaran qué el grado de ansiedad de sus sueños, como se predijo los posteriores resultaron ser más positivos.

Cristina Grao Escorihuela
Redacción

Fuente: The School of Life

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