Sábado 24 de Septiembre del 2016
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Dragon Dreaming, tendencias milenarias para la vida moderna


La sociedad de las estrategias jerarquizadas y el individualismo va quedando atrás en la mente de muchos que prefieren metodologías diferentes para el desarrollo de proyectos. En este marco aparece Dragon Dreaming.

Se trata de un sistema de elaboración de proyectos basado en una ecología profunda y en técnicas milenarias de sabiduría de los aborígenes australianos.

Esta técnica promueve el crecimiento personal, el desarrollo de comunidades más igualitarias y solidarias, y la responsabilidad activa hacia el medio ambiente.

Dragon Dreaming lleva más de 25 años desarrollándose y está presente en más de 30 países. Ofrece a comunidades, empresas y personas herramientas para desarrollar una auténtica cultura basada en formas de negociación en las que siempre ganan las dos partes.

Julia Ramos, facilitadora de Dragon Dreaming explica que esta técnica “plantea una fórmula para aprender más sobre uno mismo, además de una nueva forma de relacionarse con los demás, aumentando nuestra responsabilidad activa hacia la sociedad y el entorno”.

Dragon Dreaming es aplicable a multitud de campos, aunque inicialmente era una herramienta para el desarrollo de proyectos de sostenibilidad entre las comunidades aborígenes de Australia. Actualmente se aplica tanto a proyectos personales como de índole empresarial.

El proceso de desarrollo de un proyecto según la teoría de Dragon Dreaming pasa por diferentes fases: la primera implica ser conscientes de una idea a nivel individual, y compartirla si la consideramos buena, para recoger información e implicarnos en su desarrollo.

El segundo paso importante tras convertir esa idea individual en colectiva es la fase de planificación, que debe desarrollarse en grupo, considerando y discutiendo alternativas. Debemos incluir las opiniones de algún opositor al proyecto para ponernos en todas las situaciones posibles.

Una vez planificado, pensamos las estrategias para alcanzar los objetivos establecidos, planificamos el presupuesto y el tiempo necesario.

Hacer pequeñas experiencias previas al objetivo principal es una buena idea, por ejemplo, si queremos formar una ecoaldea, podemos comenzar por aplicar los valores de la ecología a un piso compartido.

La celebración de los logros es importante desde la perspectiva de Dragon Dreaming. La celebración tiene que ver con la gratitud e implica repasar los proyectos y la posibilidad de ampliarlos o crear nuevas ideas para comenzar un nuevo ciclo.

La figura del líder es relevante como motores de un proyecto, pero segúnRamos, Dragon Dreaming cree en un “liderazgo individual de personas que trabajen por el bien del grupo, un liderazgo compartido, responsable y orgánico”.

Dragon Dreaming apuesta por las estructuras horizontales frente a las pirámides de poder jerarquizadas, y por un reparto del trabajo en función del entusiasmo o los conocimientos de cada miembro del equipo, que debe ser considerado necesario pero no imprescindible.

Julia Ramos se muestra convencida de que “necesitamos a través de nuestros proyectos desarrollarnos como individuos para crear comunidades y equipos que estén al servicio del planeta, estableciendo relaciones de ganar-ganar a todos los niveles”.

Alba Sánchez Serradilla
Redacción

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