Martes 27 de Septiembre del 2016
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2040: el año en que seremos inmortales Opinión de Pol Hortal


Desde tiempos remotos el deseo de vida eterna ha atormentado a la humanidad como búsqueda de un imposible, cultivando mitos y leyendas a cada cual más sorprendente (p. ej. Santo Grial o  la piedra filosofal). Sin embargo lo que pudiera parecer una simple quimera tal vez está más cerca de convertirse en realidad.

Al menos eso es lo que augura Ray Kurzweil, director de ingeniería de Google, según sus cálculos el año 2040 es la fecha que marca nuestro futuro inmortal cuando los seres humanos desarrollarán “las capacidades de crear instantáneamente nuevas partes de su cuerpo, ya sean biológicas o no”.

Estas declaraciones que se enmarcan en la pasada conferencia de ‘The Wall Street Journal’ en California (EE.UU.) son la extensión de otras múltiples predicciones – casi siempre acertadas – del llamado  “genio inquieto”, uno de los más brillantes inventores del mundo, pensador y futurista.

Kurzweil, a sus 65 años está de vuelta de todo y poco le importa trascender cualquier parámetro de la lógica. De forma paralela al proyecto de Google lleva inmerso en la investigación médica y genética con el objetivo de erradicar el envejecimiento, algo que cree viable a través de la reingeniería genética.

El secreto radica en las mitocondrias, una especie de centro neurálgico de la célula que metaboliza la energía necesaria para desempeñar las funciones biológicas. Cuentan con su propio ADN más propenso con el paso del tiempo a mutaciones que replican en la célula completa, y derivan por tanto, en enfermedades tal es el caso del Alzheimer.

No obstante dicha disfuncionalidad podría tener los días contados gracias a la inestimable colaboración de la nanotecnología médica, es decir los humanos dispondrán millones de robots de tamaño nanométrico en sus cuerpos que repararán todo tipo de daño celular.

Como auténtico visionario Kurzweil quiere proyectar sus señas revolucionarias a la imagen de Google a veces reducida a simple empresa de búsqueda. El salto cualitativo puede venir de la ingente cantidad de información que Google ha acumulado en su índice de internet y que sirve en la optimización de la IA (Inteligencia Artificial).

El siguiente reto consiste en crear un sistema que interprete estos datos y que funcionará conectado directamente a todos los cerebros.

La denominada tecnología de interfaz neural permitirá vincular nuestras mentes aumentando así la inteligencia natural.

Por ejemplo en una conversación rutinaria gozaremos al instante de réplica y mayor perspicacia.

Pese a que aún quedan algunos años en materializarse, cualquier utopía parece menos en vista a tales acontecimientos. Con un futuro a nuestro alcance, qué mejor manera de afrontarlo, más inteligentes e inmortales,  la versión cuasi perfecta de nosotros mismos.

Pol Hortal
En Positivo

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