Sábado 01 de Octubre del 2016
Google+ Pinterest
sponsors 1; 2; 3; 4

Las plantas también sienten


Sensibilidad a flor de piel.
A menudo el concepto “sensibilidad” está confinado a las variables humanas, experimentar placer y dolor  a través de nuestro sistema nervioso. No obstante existen otras formas de sentir que no se rigen por la percepción mental tal es el caso del reino vegetal. De acuerdo a lo que ciertas tribus indígenas elevan a seres animados, es decir con alma (del latín anima).

Diversos estudios muestran indicios de ello, algo que corrobora la científica noruega Astrid Bjerkås “es algo que estaba en la cultura popular, sabíamos que las plantas reaccionaban emocionalmente al trato y la voz de los humanos, esto viene a corroborar lo que hasta ahora sospechábamos solamente”.

Aquí el ejemplo de 4 plantas muy sensitivas a la par que inteligentes:

1. Mimosa púdica: también conocida como la planta del “no me toques”  pues sus hojas se contraen al menor contacto como si se cerrasen y a su vez los tallos menores se dejan vencer por el peso, imitando así la marchitez.

Los científicos piensan que la planta desarrolló esta singular característica como mecanismo de defensa contra los depredadores animales.

2. La planta de baile: polifacética donde las haya pues recibe múltiples nombres, planta del telégrafo (Codariocalyx motorius, a menudo en Desmodium) y planta del semáforo.

Célebre por sus rápidos movimientos de pequeñas hojuelas laterales como si se contonease al ritmo de la música. Se trata de una estrategia para optimizar la luz solar.

3. Flor de la pasión: passiflora caerulea o pasionaria. Es una enredadera leñosa que puede ascender hasta 15-20 metros. La base de cada hoja posee un zarzillo flagelado que al sentir los objetos se envuelve a su alrededor para crecer más alto.

4. La Venus atrapamoscas: la Dionaea muscipula es insectívora, quizá la planta carnívora más conocida. Cuando algún insecto se posa sobre los pelos sensitivos acto seguido se cierran sus mandíbulas. La planta segrega jugos para digerir mejor el alimento en un periodo de 11-55 días, luego se vuelve a abrir para escupir los restos.

Cristina Grao Escorihuela
Redacción

Fuente: Living Green Magazine

Leer más:
Trabajar y vivir en el campo 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>