Sábado 01 de Octubre del 2016
Google+ Pinterest
sponsors 1; 2; 3; 4

Tejidos en 3D, implantados en corazón


corazon 3D-tejidos 3D-tecnologia 3D

La tecnología 3D para un músculo cardiaco. 
Investigadores construyen estructuras de polímeros para comenzar a desarrollar tejidos del corazón en tercera dimensión. La fabricación se da capa por capa, para poder estudiar con precisión las señales tridimensionales de las células de unidad para formar los tejidos y que sirvan como base para desarrollar el tejido del órgano implantado.

Falta camino por recorrer ya que las arquitecturas celulares altamente ordenadas que permiten el funcionamiento de nuestros órganos son difíciles de reproducir; y los ingenieros de tejidos sólo pueden construir tejidos tridimensionales simples.

El tejido es “cultivado” en un laboratorio y está compuesto por material elástico o gelatinoso con células destinadas a convertirse en tejidos específicos.

Las células individuales se unen para formar fibras multicelulares, y éstas forman láminas de tejido, dice Martin Kolewe, investigador postdoctoral en el Instituto de Ingeniería Médica y Ciencias del MIT. Su investigación se basa en dos dimensiones, pero junto con la investigadora Lisa Feed del Draper Laboratory, ha propuesto desarrollar una manera de controlar con mayor precisión el diseño de redes de poros, y con esto añadir una tercera dimensión.

La demostración más destacada ha sido que se pueden producir “grupos entrelazados parecidos al músculo” gracias a células musculares de ratones y células cardíacas neonatales de ratas.

Así mismo, demostraron que se puede controlar la orientación direccional de los grupos y que el tejido construido por células del corazón puede latir respondiendo a estimulación eléctrica.

Aún hay que superar retos de ingeniería poco alentadores pero este trabajo podría representar un importante paso dentro del tejido cardiaco implantable para los seres humanos.

El tejido que se cree debe ser más grueso y con mayor red vascular para evitar que muera. Es de suma importancia que sea diseñado para cumplir con su función principal como músculo cardíaco.

Kolewe y Freed afirman que su sistema ha creado “un nuevo espacio de diseño” gracias al nivel de control que ofrece sobre la disposición de las redes de poros. Este sistema ayuda a investigar con mayor precisión los factores tridimensionales que afectan a la alineación celular y formación de tejidos. También plantean la posibilidad de comprobar la viabilidad de su proyecto implantando tejidos construidos en corazones de ratas después de haber sufrido un ataque al corazón.

Adelaida De Villa
Redacción

Fuente: MIT Technology Review

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>