Sábado 01 de Octubre del 2016
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Opinión de Alex Martínez-Comín
Google, Facebook, Apple sí, Messi no

Martinez CominGoogle puede, Messi no.
La fiscal Raquel Amado ha presentado una querella contra Leo Messi y contra su padre por la comisión de tres presuntos delitos contra la Hacienda Pública por ocultar los ingresos obtenidos por la explotación de sus derechos de imagen. Esto habría supuesto una defraudación en las cuotas de IRPF de los ejercicios 2007, 2008 y 2009 de más de 4,1 millones de euros.

Raquel Amado sostiene que Messi ha constituido sociedades en países de baja o nula tributación, no porque en ellos desarrolle una actividad real sino para ahorrarse impuestos en España por los ingresos que generan sus derechos de imagen.

Según la querella, la estrategia seguida por el astro (o su padre o sus asesores) es similar a la utilizada por otros deportistas de élite y algunas empresas multinacionales como Google o Facebook, que desvían ingresos hacia territorios fiscalmente más atractivos.

Y es que, a fin de cuentas, algunos deportistas de élite son empresas: tienen una marca que vende mucho y por ello a veces desarrollan una planificación fiscal que roza la ilegalidad.

El límite entre lo permitido y lo prohibido está en el ánimo defraudatorio: ¿se constituyen esas empresas con el fin de generar actividad económica real y tributan dónde les corresponde? O bien, ¿se constituyen esas empresas sólo para conseguir una menor tributación y sin motivo económico válido? La planificación fiscal, ¿como fin o como medio?

Según la fiscal, Leo Messi habría cedido, de forma puramente simulada, sus derechos de imagen a una sociedad constituida en Belice primero y en Uruguay después; en ambos casos, se trata de paraísos fiscales de hecho, aunque no normativamente. Estas sociedades constituidas en paraísos fiscales operan con firmas situadas en jurisdicciones de conveniencia -Reino Unido y Suiza- a las que ofrecen contratos de agencia, de patrocinio, o de merchandising a cambio de una comisión.

Así, las rentas pagadas por Suiza e Inglaterra por la cesión de la explotación de los derechos de imagen de Leo Messi no tributan en la fuente (Suiza o Inglaterra) sino en el país de residencia de los derechos de imagen; esto es, en los paraísos fiscales.

La planificación fiscal internacional abusiva ha intentado controlarse desde la OCDE mediante el empleo de varios instrumentos, algunos más acertados y certeros que otros. Ahora ha recibido una petición del G-8: los líderes de las principales economías del mundo abogan por una mayor transparencia fiscal consistente en desarrollar un estándar común de información por parte de las empresas multinacionales.

A nuestro juicio, este será un debate interminable sólo apto para carteras de oro que necesiten planificar dónde tributar por sus ingresos y con poder suficiente para prolongar su vida económica en los paraísos.

Ignoramos qué dictaminará la justicia en el caso de Messi: si ha habido delito o si solamente se han aprovechado de las ambigüedades normativas para obtener el mejor resultado fiscal.

Lo que sí ha quedado claro es que lo que actualmente se permite a las grandes corporaciones como Google o Facebook no se tolera con facilidad a las personas… por muy Messi que se llamen.

Alex Martínez-Comín
Abogado y fiscalista internacional.

Publicado en: La Vanguardia

En Positivo no se identifica necesariamente con las opiniones publicadas que reflejan el pensamiento del columnista excepto, cuando los editoriales o artículos son firmados por la propia redacción.

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