Sábado 01 de Octubre del 2016
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El poder del colectivo. Editorial de Jorge Dobner


El mundo vive  una catarsis a escala global. Distintos países: la sede del canal de televisión público de Atenas (ERT), la plaza Taksim de Estambul, las calles céntricas de Sao Paulo y el estímulo que significa el premio del Parlamento Europeo a la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH) se convierten en punto de encuentro de sus gentes.

Emplazamientos eventuales donde reclamar derechos y combatir las injusticias. El poder del colectivo, unido por un mismo sentimiento. Algo está cambiando.

Tras un largo letargo la sociedad expresa su descontento contra un sistema opaco y desigual. El deseo unánime de una economía al servicio de las personas en lugar de una economía sostenida por el pueblo. Pues en esta relación bilateral únicamente se persigue que los mercados reconozcan los valores humanos y no únicamente aquellos valores financieros que precipitaron la crisis actual.

A colación de este tema, las expertas reflexiones del economista y activista político americano David Korten que  plantea que el estado del bienestar pasa por la expansión de la economía cooperativa (Shareconomy) “Ahora lo que necesitamos es un sistema monetario que conecte los recursos reales con necesidades reales, crear verdadera riqueza comunitaria a nivel de la comunidad”.

Y si pensamos en un ajuste ideal de mercado sin duda la equiparación de  los derechos  entre oferta y demanda. Por fin un hecho con la tendencia Pretail que otorga al consumidor el rol proactivo, ya puede participar, decidir y apoyar sobre aquellos productos o servicios antes de ser lanzados comercialmente.

Queda claro que la unión hace la fuerza. Gracias a  la participación de todos se construye una nueva democracia.

Ejemplo de ello los nuevos esfuerzos por la abolición de la pena de muerte en el V Congreso Mundial contra la Pena de Muerte, con esperanzas de una pronta erradicación “creo que si Obama da un paso adelante y sobre todo si a China la ponemos un poco en su sitio, quizá en unos diez o quince años la pena de muerte pase a ser ya un recuerdo, un recuerdo muy malo, pero ya estará en la historia”, asegura Federico Mayor Zaragoza, presidente de la Comisión Internacional contra la Pena de Muerte.

Diferentes muestras de que no hay nada más preciado que ejercer  libertad del individuo, la libertad de expresión y el poder del colectivo para cambiar las cosas.

Aunque me repita, hoy otro mundo es necesario.
Y lo mejor de todo,  es que es posible.

Jorge Dobner
Editor
En Positivo

En Positivo no se identifica necesariamente con las opiniones publicadas que reflejan el pensamiento del columnista excepto, cuando los editoriales o artículos son firmados por la propia redacción.

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