Sábado 01 de Octubre del 2016
Google+ Pinterest
sponsors 1; 2; 3; 4

La investigación con psicodélicos pide paso en los EE.UU.


psicodelicos-investigacion con drogas-drogas psicodelicas

Una nueva generación de investigadores centrados en el uso de drogas psicodélicas está surgiendo en la comunidad científica de los EE.UU. Prueba de este empuje fue la edición  de Psychedemia, la primera conferencia académica financiada jamás por una universidad norteamericana -Universidad de Pensilvania (Filadelfia)- para tratar abiertamente los riesgos o beneficios del uso de drogas psicodélicas en pacientes.

Precisamente, el mes pasado se publicó en la red el documental ‘Psychedemia, integrando los psicodélicos en la academia’ que recoge lo más destacado de los cuatro días que duró el congreso.

Actualmente, el fenómeno de las drogas psicodélicas es terreno único de la contracultura, las calles o los movimientos underground que la emplean mayormente como diversión o vicio.

Sin embargo, ahora se empieza a hablar de ello en los laboratorios de algunas de las principales universidades y centros médicos de los EE.UU. como es la Johns Hopkins (Maryland), Harvard (Massachusetts), la Universidad de Purdue (Indiana) y la Universidad de Berkeley (California), según publica la revista UTNE Reader en su última edición.

En el terreno legal, las drogas psicodélicas -como psilocibina y el éxtasis- no pueden ser legalmente prescritas por los médicos. Sin embargo, agentes diversos como universitarios, académicos, médicos y agencias reguladoras del gobierno están presionando para su aprobación. Asimismo, donantes privados están aportando recursos para investigar los usos benéficos de esta “medicina sagrada.”

El citado reportaje recoge opiniones destacadas de la comunidad científica como la de David Nichols. Este veterano investigador de la Universidad de Purdue (Indiana) sentencia que este campo está “alcanzando la mayoría de edad” para ser tratado con fines medicinales.

Otras voces como la del profesor de la Universidad de Berkeley (California), David Presti, asumen el riesgo de estas drogas en el cuerpo humano porque “reducen las defensas psicológicas y permiten que el paciente tome conciencia de sus traumas para que salgan a la superficie y sean procesados terapéuticamente”. “Nadie sabe exactamente cómo funcionan estas cosas, (…) puede que aumente la neuroplasticidad de las neuronas y que sean más susceptibles a formar de nuevas conexiones “.

Además, a parte del debate científico, Presti añade que habrá que batallar para que la industria farmacéutica destine recursos suficientes para investigar con psicodélicos.

“Hay mucha resistencia por parte de la industria farmacéutica. Lo último que quiere es una sustancia que las personas sólo utilicen una o dos veces en su vida. La industria prefiere que usemos algo todos los días de nuestra vida. Así es como ganan dinero”.

A otros investigadores les preocupa que la nueva ola de investigación psicodélica “desdibuje las líneas entre la experiencia espiritual y la ciencia dura de la medicina”, según recoge el reportaje.

Publicaciones y estudios recientes
A pesar del debate, el tratamiento de las drogas psicodélicas ya ha llegado al terreno de las publicaciones científicas. Según publica el mismo magazine, en noviembre de 2012, un artículo a cargo del psiquiatra de South Carolina Michael Mithoefer, publicado en el Journal of Psychopharmacology, demostró que el beneficio en pacientes tratados con MDMA y psicoterapia asistida duró hasta tres años desde el momento de ingestión de la droga, un periodo excepcionalmente largo para un estudio de seguimiento. A su vez, no hubo informes de efectos nocivos duraderos de la exposición a la droga.

Otro estudio llevado a cabo por el profesor del departamento de psiquiatría y neurociencia de la John Hopkins, Roland Griffiths, profundiza en los efectos místicos de los psicodélicos. Realizó un seguimiento a 36 sujetos a los que se les administró psilocibina bajo supervisión y resultó que dos terceras partes de los pacientes tildaron la experiencia como “uno dos los cinco momentos espiritualmente más gratificantes de toda su vida”. De hecho, uno de los sujetos declaró haber experimentado una sensación tan gratificante que retomó sus estudios de meditación y budismo hasta tal punto que en breve será reconocido como monje de la citada religión.

A su vez, Griffiths, en colaboraron con el profesor de la psiquiatría y pediatría de UCLA, Charles Grob, ha desarrollado otro estudio sobre los efectos de la psilocibina para tratar la ansiedad en enfermos de cáncer.

La investigación concluyó que bajas dosis de esta droga mejoraban el bienestar de los pacientes y reducían su dependencia de calmantes.

Otro investigador de la John Hopkins, Matthew Johnson, ha iniciado un estudio para valorar si el principio activo que poseen las llamadas setas alucinógenas puede ayudar a superar la adicción al tabaco.

El empuje de la MAPS
Liderando esta ola de investigación se encuentra la Asociación Multidisciplinaria para Estudios Psicodélicos (MAPS), una organización no lucrativa e independiente que ha recaudado millones de dólares para financiar un estudio sobre el uso de MDMA -también conocido como éxtasis- para tratar pacientes que sufren episodio severos de estrés postraumático, como el caso de veteranos de guerra o las víctimas de abusos.

Asimismo, un estudio subvencionado por la misma MAPS resultó dar unos resultados muy esperanzadores en este campo. Sobre un grupo de 21 pacientes afectados con episodios postraumáticos, el 80% de los tratados con MDMA y psicoterapia dejó de tener estos síntomas dos meses más tarde, según el citado reportaje.

La ayahuasca peruana
El artículo recoge la experiencia de Ric Godfrey, un marine que sirvió a los EE.UU. en la Guerra del Golfo. Fruto de ello, le diagnosticaron una patología de estrés postraumático que le provocaba constantes temblores nocturnos y episodios de ansiedad. El soldado probó todo tipo de medicinas convencionales sin resultado alguno hasta supo de la existencia de la ayahuasca, una potente droga peruana que servida bajo la tutela de un shaman puede erradicar patologías como la suya. El soldado tomó un vuelo a Perú, experimentó con la droga y puso fin a su trauma. Sin embargo, el mismo reportaje explica también que otro afectado con una patología similar perdió la vida tras experimentar con el mismo procedimiento.

Carlos Betriu
Redacción

Más información:
Medical Uses for psychedelic drugs

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>