Viernes 30 de Septiembre del 2016
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El mundo habla en femenino. Editorial de Jorge Dobner


Esta semana la revista Forbes ha publicado un informe especial sobre las 100 mujeres con más influencia en el mundo. Entre las elegidas se encuentran políticas, directoras generales, activistas y celebridades.

A día de hoy pocos cuestionarán el poder de la canciller alemana Angela Merkel, quien encabeza dicha lista por tercer año consecutivo. Difícil papel el de esta mujer en un mundo, el de la política, dominado en sus orígenes por hombres.

La primera mujer en ocupar la cancillería germana en toda la historia de la república federal y también la primera persona del este de Alemania que alcanza tan alta responsabilidad.

Sin embargo, los ciudadanos de a pie comprobamos como las políticas de austeridad extendidas en toda la eurozona no están dando los frutos esperados. Pues el modelo es dependiente de las exportaciones y del superávit de la balanza de pagos, pierde en competitividad.

Así lo considera el economista Juan Francisco Martín Seco. “El crecimiento económico no puede basarse en robar un trozo de pastel al vecino sino en agrandar la tarta, y ello únicamente puede conseguirse estimulando la demanda interna de todos y cada uno de los países”.

Una alternativa posible son las políticas de estímulo que llevan a cabo Japón y EEUU que pese a las dudas que generan, están dando resultados positivos.

Curiosamente al otro lado del charco, otra mujer, Dilma Rousseff, Presidenta de Brasil, se encumbra como la segunda mujer más influyente, al igual que Merkel la primera mujer que logra la presidencia en su país natal. En este caso Rousseff desempeña un rol antagonista al occidental y perdona la deuda de 840 millones de dólares a 12 países africanos.

Y es que la compasión, generosidad no están reñidas con la política o poder. Aporta ese lado femenino a la política, el ying necesario donde valores como la receptividad, sensibilidad y creatividad cobran protagonismo.

En definitiva construir política con el corazón. Los resultados inmejorables, Brasil es ya potencia emergente a nivel mundial.

Tampoco parece casual que Australia, proclamada el país más feliz del mundo por un reciente estudio de la  OCDE,  sea dirigido por su primera ministra Julia Gillard. Australia es paradigma del estado de bienestar, con una tasa de desempleo mínima y excelentes condiciones de empleo.

Menos cabeza y más corazón ahora que el Banco Central Europeo mitiga tensiones con los desahuciados con una propuesta de nueva nueva ley hipotecaria para España que restringe las ejecuciones hipotecarias.

Sigue vivo el recuerdo de José Luis Sampedro, padre de la economía humanista “el desarrollo económico no es producir y consumir, sino desarrollar al hombre, a la persona humana y sus valores” así suscribe su testimonio José María Mella, catedrático de Economía Aplicada.

Entre tanto la sociedad avanza gracias a la ciencia, la clonación puede ser nuestra aliada para luchar contra la artrosis, diabetes o neurodegeneraciones. Sin olvidar el papel de la tecnología Wi-Fi que convertirá al planeta en una gran red de comunicación que conectará a las gentes situadas en los lugares más remotos ¡Hasta los robots prometen mejorar las terapias en salud mental, aquí un prototipo de mujer la Dra. Ellie podría ser nuestra psicóloga!

El mundo habla en femenino.

Jorge Dobner
Editor
En Positivo

En Positivo no se identifica necesariamente con las opiniones publicadas que reflejan el pensamiento del columnista excepto, cuando los editoriales o artículos son firmados por la propia redacción.

2 comentarios

  1. mirta Responder

    El poder no tiene sexo, creo que tiene sanas conexiones neuronales.

  2. Mujeres al poder en Africa | Fundacion Me Amo Responder

    […] más: El mundo habla en femenino. Editorial de Jorge Dobner Las 100 mujeres con más influencia en el […]

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