Jueves 29 de Septiembre del 2016
Google+ Pinterest
sponsors 1; 2

Beber té protege al corazón


Tomar té y nuestro corazón se sentirá agradecido.
Infusión sacralizada por emperadores chinos y leitmotiv de la cultura anglosajona, nuestros ancestros  ya consideraban el té como un revitalizante del alma. De acuerdo a los últimos estudios sus beneficios no sólo vigorizan el espíritu sino que también actúan sobre el plano físico. En este sentido Anne-Marie Roussel – profesora en bioquímica de la Universidad Joseph-Fourier en Grenoble (Francia) – recomienda su consumo diario “Por lo menos tres tazas de té – verde o negro – al día, evitando en lo posible añadir azúcar o leche”.

Los resultados clínicos son concluyentes con una reducción de los accidentes vasculares cerebrales (ACV) del 13 al 23% entre aquellos bebedores regulares de té.  

Este efecto protector para el corazón se beneficia de las flavonoides del té, unas moléculas con un gran poder vasodilatador que se encuentran igualmente en el café, cacao y vino tinto.

Las bondades del té también favorecen el metabolismo endotelio ya que tonifican el revestimiento interno de los vasos sanguíneos. No en vano una alteración de la función endotelial es la primera etapa de un proceso que puede desembocar en un accidente cardiovascular.

Asimismo, también  repercute en un descenso de la tasa de colesterol y triglicéridos – otro tipo de lípido que ejerce resistencia a la insulina – por lo que su consumo previene la diabetes de tipo 2 y la obesidad.

Un consumo moderado
Sin embargo, Anne-Marie Roussel advierte que las mujeres embarazadas no deberían beber más de tres tazas de té al día “en ciertos sujetos una dosis muy alta puede dificultar la absorción del hierro en el organismo”. En esta línea la profesora Roussel aboga por una ingesta responsable de no más de 1 litro de té al día al tiempo que aconseja tomar junto al desayuno un zumo rico en vitamina C para optimizar la absorción de hierro.

A tenor de estos beneficios, no  tardaremos en incorporar el ritual inglés del té de las cinco…cuanto menos nuestro corazón se sentirá agradecido.

Cristina Grao Escorihuela
Redacción

Fuente: Le Figaro