Viernes 30 de Septiembre del 2016
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No está lejos el día en que venceremos al cáncer


«Pronto diremos adiós al cáncer»
«No está lejos el día en que venceremos al cáncer». Está convencido de ello el profesor Umberto Veronesi, cirujano y oncólogo de fama mundial, director del Instituto Europeo de Oncología. Muy amante de la familia, padre de siete hijos, Cumplirá 87 años el 28 de noviembre próximo, pero el exministro de Sanidad Veronesi, el médico más famoso de Italia conserva la apariencia y vitalidad de un profesional muy activo.

Amigo personal del oncólogo catalán Josep Baselga, director del Memorial Sloan-Kettering Cancer Center de Nueva York, Umberto Veronesi ha coleccionado reconocimientos en todo el mundo (tiene 14 doctorados Honoris causa) y numerosas libros.

El último que acaba de publicar tiene un bello y esperanzador título: «El primer día sin cáncer». ¿Llegará pronto ese día? «Es una realidad que viviremos, estoy convencido.

El descubrimiento de todas las causas biológicas y ambientales de los tumores con el ritmo rápido que lo estamos haciendo, nos permitirá controlar esta enfermedad, como la medicina ha hecho en todas las grandes epidemias del pasado», nos explica el profesor Veronesi tras presidir en el Foro Ambrosetti de Cernobbio (Como) un debate sobre «hoy el mundo de mañana. Desarrollos científicos».

-¿En qué nivel está la investigación sobre el cáncer? ¿Cuántos años faltan para vencer la enfermedad?

-Ahora tenemos dos grandes objetivos: El primero, el curar cada día un mayor número de enfermos. A comienzos de siglo, ningún enfermo de cáncer se curaba; hace cincuenta años se salvaba el cincuenta por ciento, hoy las proyecciones que se hacen es que en el próximo decenio se pueda curar al ochenta por cien.

Por tanto, llegaremos a resolver el problema de los enfermos con tumores. No al cien por cien, pero estaremos muy cerca. El segundo objetivo es lograr que el tumor no se presente nunca y desaparezca como enfermedad. Pero este es un objetivo muy difícil.

-¿Qué papel juega en ese segundo objetivo la prevención?

-Es fundamental. Tenemos que estudiar formas mucho más profundas de prevención, más profundas para comunicar con la gente para que adopte estilos de vida sanos y se preocupe por el diagnóstico precoz. Hay que profundizar también sobre cómo podemos prevenir con la ciencia. Tenemos, por ejemplo, principios activos que nos protegen de diversos tumores, pero hay que hacer todavía muchos experimentos.

-Usted inventó la quadrantectomía (la extirpación parcial del pecho), liberando a las mujeres que sufren ese tipo de tumor de la pesadilla de la mutilación. ¿En qué experimenta ahora?

Yo estoy haciendo, entre otras investigaciones, experimentación con los retinoides (un tipo de compuesto químico relacionado químicamente con la vitamina A), con el tamoxifeno (fármaco antitumoral), y también ahora estamos estudiando extractos del té verde. Otra vía de investigación y prevención es la posibilidad de vacunar a la población, porque muchos tumores son ocasionados por virus que comenzamos a conocer. El último descubierto ha sido el del cuello del útero, que ahora sabemos que lo produce un virus.

Por tanto, se podrá un día vacunar a todas las chicas jóvenes y ese tumor desaparecerá. Hoy todavía no hay vacunas eficaces contra el cáncer.

-¿Por qué la ciencia sigue causando tanto miedo?

-Provoca miedo porque cada cosa nueva nos da un poco de angustia. Hoy en el debate en que he participado hemos visto un robot presentado en manera humana, una máquina que se comporta como un hombre. Y esto nos hace imaginar un futuro en el que todo esté de alguna forma robotizado. Es solo un pequeño ejemplo.

-¿Cuál es la nueva frontera, las nuevas perspectivas que se abren al hombre con los nuevos descubrimientos?

-Con el descubrimiento del ADN y con la capacidad de modificar los seres vivos cambiando una parte de su ADN, se abre una perspectiva gigantesca, que nosotros debemos controlar, por razones éticas y morales. Aparte está la cuestión de la clonación. Ya es facilísimo clonar un ser vivo. También nosotros, los seres humanos, podemos clonarnos. En el futuro pienso que alguno utilizará esta clonación quizás para tener un hijo que no herede una enfermedad genética de uno de los padres.

-En ese mundo casi de ciencia ficción, ¿cuál es la cuestión ética más delicada o el problema más preocupante?

– Lo que nos preocupa sobre todo es la transgeneidad (la interacción de genes de diversas especies). Le pongo un ejemplo: Si metemos el gen del factor del crecimiento de un elefante en el genoma de un embrión humano, veremos nacer y crecer un niño que se hará un hombre con un altura de cinco metros. Será un hombre normalísimo, sanísimo, pero con cinco metros. Esto es un ejemplo paradójico, pero debemos estar muy atentos, porque si un genetista loco se encuentra con una mujer también loca y sin prejuicios pueden hacer algo así, porque teóricamente se puede hacer.

-El uso de la genética se extiende para mejorar el mundo vegetal y la agricultura en particular. ¿Por qué es tan fuerte la oposición a la agrobiotecnología?

-Hay mucha oposición en Europa y en Italia sobre el hecho de usar la genética para mejorar las plantas. Pero es inevitable, porque todo el mundo va en esa dirección.

Si queremos crear una planta más productiva, con el alimento y frutos mejores, que crece en agua salina o en el desierto, podemos cambiarla genéticamente.

Eso desde el punto de vista científico se hace en un minuto, pero no me explico esa ideología extraña de estar contra el uso de la genética en la agricultura. Si la genética se usa ya para el hombre, no me explico que no se pueda usar para las plantas.

Ángel Gómez Fuentes
Fuente: ABC

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