Miercoles 28 de Septiembre del 2016
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Los expertos opinan sobre como ser feliz en un momento como el actual


Felicidad en la crisis.
Ronaldo está triste. O lo que es lo mismo, la estrella del fútbol, que parece tenerlo todo, no es feliz. Pero ¿qué es la felicidad? Un estado de ánimo, una utopía, una necesidad, un mito, una meta… Para el filósofo Javier Sádaba, la felicidad “es un estado de ánimo total, de cuerpo y alma. Podría mitificarse -añade-, pero no es un mito, es constitutiva de nuestro modo de ser. ¿Una utopía? “Sí; si por utopía se entiende un ideal para alcanzar, entonces sin duda es utópica”, concluye el catedrático de Ética y Filosofía de la Religión por la Universidad Autónoma de Madrid.

Para Vicente Simón, psiquiatra experto en la conducta y profesor de Psicología Fisiológica en la Universidad de Valencia, la felicidad “es un estado mental al que todos aspiramos y con el que, en cierta manera, nos sentimos comprometidos. Sentimos el deseo y casi la obligación de alcanzarlo”. Laura Rojas-Marcos, licenciada en Psicología por la Universidad de Nueva York y máster en Psicología por la Universidad Albert Einstein de Yeshiva, define, por su parte, la felicidad “como un estado emocional de bienestar y satisfacción con la vida en general.

Si uno es feliz está contento, es optimista y se siente tranquilo. Enfoca su energía en los aspectos positivos de su vida”.

Albert Figueras, médico y profesor de la Universitat Autònoma de Barcelona, afirma que existen tantas “concepciones de la palabra felicidad como personas hay en la Tierra. Y todos somos -añade- felices varias veces al día”. Ese momento de “bienestar mental”, en el que se segregan neurotransmisores y hormonas, “es muy beneficioso para nuestra salud”, afirma Figueras, que trabaja también en la Fundació del Institut Català de Farmacologia y dedica buena parte de su tiempo a la promoción del uso racional de medicamentos.

Sádaba, Rojas-Marcos, Figueras y Simón son ponentes del encuentro La influencia de la felicidad en el estado de la salud, que arranca mañana en el Palacio de la Magdalena de Santander, organizado por el Instituto Coca-Cola de la Felicidad. Javier Urra, psicólogo forense, profesor de Ética en la Universidad Complutense de Madrid y secretario de ese encuentro, define la felicidad como “una actitud, una ilusión y una meta vital, con un deseo de compartir”.

¿Se puede ser feliz en un momento tan difícil como el actual? Urra lo tiene claro: “Este es un buen momento para huir del pesimismo, para dar esquinazo a los agoreros, para desde la realidad dar impulso, esperanza, mostrar nuestros límites y generar una cadena de compromisos”.

Javier Sádaba parte de la premisa de que “en tiempos de crisis lo que se intenta es sobrevivir. Nadie desea estas situaciones, como tampoco se busca el dolor”. Pero una vez sobrevenido el agobio por los apuros económicos, se abre “la oportunidad para que aparezca el lado más humano del Homo sapiens”. Y lo más “sensato”, para este filósofo, es “aprovecharlo”.

Vicente Simón considera que hay cosas (accidentes, separaciones de los seres queridos, la muerte) mucho peores que la crisis y por ello estima que este momento de vacas flacas “es una oportunidad para superarse”. Y afirma que se puede ser feliz también en tiempo de crisis.

“La felicidad no depende tanto de las circunstancias externas como de nuestra actitud interna ante ellas”.

Albert Figueras coincide con sus colegas y recomienda aplicar, en este delicado momento, “la filosofía ubuntu propia de los pueblos africanos”. En época de crisis “nos hacemos humanos a través de los demás y el bienestar llega cuando nos sentimos parte del grupo, ayudamos a construir y tiramos del carro. La crisis abre oportunidades y nos permite volver a lo auténtico, a lo no ostentoso, a lo pequeño. Y eso puede hacernos felices”.

Para Laura Rojas-Marcos, la clave para ser feliz en tiempo de crisis “es afrontar ese momento como un reto o una oportunidad”. Mitigar el estrés, la incertidumbre o las preocupaciones dedicando un tiempo a actos solidarios “puede ayudar a alcanzar un sentimiento de felicidad”. Aunque eso -añade Rojas-Marcos- no anula las preocupaciones. La receta de esta psicóloga es “tener un plan de acción y ser resolutivos”.

¿Puede ser infeliz una persona que, como se intuye en el caso de Ronaldo, lo tiene todo? Responde Vicente Simón: “Sí, y también a la inversa, una persona que no tiene nada puede ser plenamente feliz”, afirma el psiquiatra.

“La felicidad no deja de ser un estado anímico, cuya relación con el mundo material es muy indirecta”.

Sádaba apunta que la tristeza confesada por Ronaldo, “tan buen jugador como persona interesante”, demuestra “que no ha sabido aprovechar lo que tiene”. Y añade el filósofo: “Da pena que se lamente cuando millones de personas no llegan a fin de mes en España”.

El médico Albert Figueras apunta “que la felicidad, por suerte, no se compra ni se vende”. Y de alguna manera se alegra por las palabras de Ronaldo. “Servirán para abrir los ojos a personas que pensaban equivocadamente que ser rico es el camino para ser feliz”.

La psicóloga Laura Rojas-Marcos considera, por el contrario, “que no es justo juzgar los sentimientos de una persona, sea quien sea”. Y añade que, “independientemente del éxito profesional o personal, las personas tienen derecho a sus sentimientos, sean positivos o negativos”. Rojas-Marcos zanja el tema de la infelicidad de Ronaldo con una pregunta: “¿Quiénes somos para decir lo que otro debe o no sentir”?

Mucho más contundente es el psicólogo forense, Javier Urra, a la hora de valorar la confesión de tristeza de Ronaldo. “Lo tiene todo, pero también un alto ego. Y como no se siente reconocido, se frustra.

El ser humano precisa de un nivel de reconocimiento y en el caso de Ronaldo hablamos de una persona que se percibe como un gladiador y necesita el aplauso de cien mil personas cada vez que pisa el césped”.

Las últimas encuestas del Instituto de Coca-Cola de la Felicidad constatan que “el reconocimiento en el trabajo es un punto clave para sentirse feliz”, tal como afirma su presidente, Carlos Chaguaceda. Y ese podría ser el origen de la tristeza de Ronaldo. De hecho, añade Chaguaceda, “una persona solitaria jamás alcanzaría la plena felicidad, ya que para llegar a ese estadio se necesita el reconocimiento de los demás”.

Coca-Cola en España es pionera en el mundo en la creación de un instituto de la felicidad -la marca siempre ha centrado su publicidad en la venta de ese ansiado estado de bienestar- y ahora esos estudios se van a exportar a China, Alemania y Chile.

Pero el deseo de ser feliz vendido por esta marca viene de muy lejos, recala el filósofo Javier Sádaba. “Nació como una sombra del ser humano”. Aristóteles abrió el camino. “Él habló de la felicidad más humana, la que está basada en la virtud”, destaca Vicente Simón. Albert Figueras retrocede aún más en el tiempo al afirmar que “el primer homínido capaz de dominar ese sentido de bienestar con una palabra, un gesto o un ideograma, fue el primero en hablar de la felicidad”.

Laura Rojas-Marcos recalca que “los primeros en estudiar la felicidad fueron los grandes filósofos”. Y para Javier Urra, “la búsqueda de la felicidad es tan antigua como lo es el ser humano”.

El eslogan dice que felicidad es esa “chispa de la vida” que hizo famosa la marca Coca-Cola en 1970 para vender su producto; es “estar contentos, tranquilos y con optimismo”, en palabras de Laura Rojas-Marcos. “Disfrutar de las cosas más insignificantes y pequeñas”, como afirma Albert Figueras. “Tener salud”, ingrediente básico para alcanzar ese bienestar, en opinión de Javier Sádaba. O “un estado mental al que todos estamos aspiramos y con el que estamos comprometidos”, concluye Vicente Simón.

Los libros de autoayuda, a examen
¿Puede alcanzarse la felicidad con un libro de autoayuda? El fílósofo Javier Sádaba desconfía de esas publicaciones. “No pasan de consejos oportunistas y efímeros. Y están resultando un negocio que explota las necesidades de la gente. Pero si a alguien le viene bien, sencillamente me callo”. El psiquiatra Vicente Simón considera que “es difícil alcanzar la felicidad con los consejos de un libro”. Para el médico Albert Figueras, la “mejor autoayuda es una buena novela o una buena película, más que un libro de consejos”. No opina igual Laura Rojas-Marcos: “Creo que es positivo que existan publicaciones diversas, ya que es importante que haya variedad de opiniones y estudios”. Pero es el lector, matiza esta psicóloga, “el que debe valorar si le aporta o no algo la lectura de esos libros”.

Definición de felicidad

SÉNECA
Estar contento con el presente, sea el que sea
“Todos los hombres, hermano Galión, quieren vivir felices, pero al ir a descubrir lo que hace feliz la vida, van a tientas, y no es fácil conseguir la felicidad en la vida, ya que se aleja uno tanto más de ella cuanto más afanosamente se la busque.
”Es feliz, por tanto, el que tiene un juicio recto; es feliz el que está contento con las circunstancias presentes, sean las que quieran, y es amigo de lo que tiene; es feliz aquel para quien la razón es quien da valor a todas las cosas de su vida. Y sin cordura nadie es feliz”.

KANT
Cuando va todo según el deseo y la voluntad
“La felicidad es el estado de un ser racional en el mundo, al cual, en el conjunto de su existencia, le va todo según su deseo y voluntad. Pero es una desdicha que el concepto de la felicidad sea tan indeterminado que, aun cuando todo hombre desea alcanzarla, nunca puede decir por modo fijo y acorde consigo mismo lo que propiamente quiere y desea. Los elementos de la felicidad son empíricos”.

ARISTÓTELES
La felicidad completa viene de la razón
“La parte mejor del hombre es la razón o como quiera que llamemos a aquella parte de nosotros que por naturaleza parece ser la más excelente y principal, y poseer la intelección de las cosas bellas y divinas; pues la razón es o algo divino o, ciertamente, lo más divino que hay en nosotros. Por tanto, su actividad –según la capacidad que le es propia– será la felicidad completa”.

PLATÓN
Quimera inalcanzable para la mayoría
“La felicidad, esa sensación de plenitud, paz y serenidad que nos llena de alegría interior, y nos permite disfrutar de la vida, parece ser una quimera inalcanzable para la mayoría de la gente. Sólo es posible en el mundo inteligible”.

Javier Ricou
Fuente: La Vanguardia

Leer más:
La felicidad ayuda a mejorar la salud

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