Lunes 26 de Septiembre del 2016
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Son las mujeres las únicas con autoridad para tomar decisiones sobre sus cuerpos


Mi cuerpo. Tu cuerpo. Su cuerpo.
Todos los seres tienen cuerpo. El ser está determinado por su corporalidad. Cuando el cuerpo muere “se deja de ser” y, según las creencias, bien se “pasa” a otra dimensión, en cualquier caso, incorpórea, bien desaparece. La muerte es la desaparición del cuerpo, por tanto la dimensión vital está determinada por la existencia del cuerpo.

Cuando analizamos el uso social y cultural, incluso económico, del cuerpo de las mujeres lo más llamativo es la enajenación de las mujeres hacia su propio cuerpo pues lo “deposita”, sin resistencias (gracias a la educación formal e informal), para cumplir las finalidades que la sociedad, la cultura y la economía les tienen reservadas.

Así, el cuerpo de las mujeres es receptáculo de vida para garantizar la reproducción de la especie, más allá del deseo y de la voluntad que las propias mujeres tengan en reproducirse, hasta el punto que “ser mujer” aún hoy está directamente relacionado con la maternidad (de ahí los obstáculos para que las mujeres tomen decisiones sobre la interrupción voluntaria del embarazo).

Por otra parte, el cuerpo de las mujeres es objeto de placer teniendo que adecuarse, con la complicidad de la ciencia (operaciones quirúrgicas, dietas, cosmética, modas…) y de los medios de comunicación, a los gustos y deseos de quienes sueñan gozarlo, generando pingües beneficios a las industrias “de la belleza” y homogenizando las identidades, simbolizadas en la diferencia corporal, ajustándolas al ideal del deseo masculino (en las sociedades androcéntricas y supuestamente democráticas), diluyéndolas en siliconas, sometiéndolas a tallas imposibles y en reestructuraciones fisiológicas (ver cualquier catálogo de operaciones estéticas que ofrece la cirugía actual).

Además, el cuerpo de las mujeres está poseído por las culturas patriarcales más arcaicas que depositan en él su honor y su honra y, para preservarlas, es ocultado a la mirada -al deseo- de quienes pueden quebrar el honor y la honra de su dueño (otro hombre), o bien son extirpados sus órganos de placer (ablación, castración, etc.) para evitar que el propio deseo de las mujeres quiebre “su voluntad obediente” de someterse al mandato patriarcal.

Pero también el cuerpo de las mujeres es mercancía, de hecho la trata de mujeres y la prostitución es uno de los negocios “globalizados” más lucrativos, aunque no sólo, ya que el trabajo doméstico y de cuidados (que desarrollan las mujeres de manera gratuita, incluidas las religiosas), supone, en España, el 40% del Producto Interior Bruto… Situaciones, éstas, que no son sino resultados del ejercicio de la violencia estructural y cultural que se ejerce sobre el cuerpo de las mujeres, es decir, sobre los seres humanos mujeres colonizados por un modelo de poder androcéntrico y patriarcal, que justifican y dan sentido a la violencia directa manifestada en la violencia de género, los asesinatos de honor, las violaciones, los abusos sexuales, los feminicidios…

Una de las principales aportaciones del Feminismo ha sido reivindicar que el cuerpo de las mujeres les pertenece a ellas, y sólo a ellas, a cada una de ellas, de modo que son las mujeres las únicas con autoridad para tomar decisiones sobre sus cuerpos, sobre sus vidas, sobre sus identidades, sobre su ser, devolviéndoles el estatuto de sujeto que el poder insiste en arrebatarles y/o desconocerles.

Por ello, con la A dedica este número al cuerpo de las mujeres, dando cuenta de las causas que lo someten y de los diferentes obstáculos que, todavía hoy, tenemos que superar, que eliminar.

Alicia Gil
Lda. en Filosofía y Ciencias de la Educación por la Universidad de Valencia. Experta en Género, Igualdad, Organizaciones y Transferencia.

Fuente: “Con la A”

 

En Positivo no se identifica necesariamente con las opiniones publicadas que reflejan el pensamiento del columnista excepto, cuando los editoriales o artículos son firmados por la propia redacción.

1 comentario

  1. JORGE ROJAS PEREZ Responder

    MUY BUEN ARTICULO DE LOS POCOS O MUCHOS QUE HE LEIDO; BUEN APORTE!!

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