Miercoles 28 de Septiembre del 2016
Google+ Pinterest
sponsors 1; 2; 3; 4

El comercio justo cotiza al alza para los consumidores


Apostar por el comercio justo.
La organización de Londres 2012 optó decididamente por promover el consumo de productos de comercio justo durante los Juegos Olímpicos. De hecho, todo el café, el té y el chocolate servido por el catering de los Juegos llevaban la etiqueta de comercio justo. También se han suministrado con esta certificación otros artículos como plátanos, naranjas y hasta el vino.

La relevancia del comercio justo en estas Olimpiadas refleja el creciente compromiso de la sociedad con este movimiento.

Reino Unido es el mercado más dinámico del mundo para este tipo de productos. Si en 2010 las ventas con la certificación Fairtrade en dicho país ya alcanzaron la cantidad de 1.344 millones de euros, en 2011 se incrementaron un 12%.

A escala mundial, el comercio justo sigue creciendo a pesar de la crisis. Se estima que la cifra global de ventas en 2011 fue de unos 4.800 millones de euros, un 12% superior a la del año anterior. Además de Reino Unido, países como Estados Unidos, Alemania, Francia, Suiza y Canadá encabezan la lista de los que más venden. España, cuyas ventas en este sector fueron de unos 15 millones de euros en 2010, está a una gran distancia de todos ellos.

Si la primera fase del crecimiento del comercio justo vino de la mano de las ONG que fueron catalizadoras del mismo, actualmente las empresas están teniendo un rol muy determinante en su expansión.

En los países con mercados más maduros de comercio justo, los supermercados incrementan año tras año su oferta de este tipo de productos, incluyendo también algunos artículos de marca blanca.

En otros casos, compañías punteras están transformando sus productos para adecuarlos a los criterios de la certificación Fairtrade. Un ejemplo reciente lo tenemos en los Maltesers. El cacao utilizado para fabricar estas famosas bolas de chocolate representará una buena fuente de ingresos para muchas cooperativas de África Occidental que podrán vender su mercancía a un precio justo. Además, por cada tonelada de cacao vendido obtendrán una aportación extra de 200 dólares para inversiones en proyectos sociales y medioambientales.

El comercio justo cotiza al alza para los consumidores. Es necesario que las empresas se unan a las ONG y a otras entidades especializadas para poder aportar una mayor y mejor oferta.

Su contribución es vital para que el comercio justo siga expansionándose y posibilite que millones de pequeños productores en los países en vías de desarrollo puedan optar a un futuro mejor.

Ignasi Carreras
Director del Instituto de Innovación Social de ESADE.
Fuente: La Vanguardia

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>