Lunes 26 de Septiembre del 2016
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Esto no se resuelve con un 'rescate' bancario de miles de millones de euros, sino con un cambio mucho más profundo


‘El problema de la economía es que sobra dinero’.
“No hay dinero”. Es el lamento general en esta España acuciada por la recapitalización de los bancos y devaluada mundialmente a la categoría de economía agonizante, estrangulada por la deuda, el desempleo y el desánimo. “No hay dinero”. Contra el virus que recorre el país se rebela precisamente un banquero, Joan Antoni Melé, subdirector general de Triodos Bank en España y optimista por naturaleza: “¡El problema de la economía es que sobra dinero!

Pero a pesar de la crisis se ha seguido invirtiendo en la economía especulativa, en vez de hacerlo en la economía real. El afán de acumular y acumular es la raíz de todos los males. El dinero tiene que ‘morir’ para volver a nacer. Lo que necesitamos es savia nueva en la economía, que es algo vivo y está en la base de nuestras relaciones humanas”.

“Recuerdo casos como el de la mujer que sufría para llegar a fin de mes y que resultó agraciada con la lotería. La angustia se hizo mayor cuando le tocó todo ese dinero: todo su afán era invertirlo para que le rentara más y más”.
La situación en la que estamos, según Melé, es ante todo una “crisis de imaginación”. Y esto no se resuelve con un ‘rescate’ bancario de miles de millones de euros, sino con un cambio mucho más profundo. “El sistema con el que hemos funcionado está caduco y hay que reinventarlo desde dentro. El dinero no puede seguir alimentando la codicia.

El dinero tiene que circular y ponerse al servicio de otros valores”. ‘Dinero y conciencia’ (Plataforma Editorial) da título al libro de Joan Antoni Melé que tiene una doble y hasta una triple lectura en estos tiempos que corren. La pregunta de fondo –”¿A quién sirve mi dinero?”- es si acaso más acuciante que nunca tras el último sobresalto de la banca (y los que áun nos quedan).

“Está bien ser crítico con lo que pasa, pero en esto país faltan sobre todo ideas”, asegura Melé. “Hay mucha carga negativa en España, pero luego la gente no pasa a la acción. No sé cómo se puede criticar a un banco y seguir teniendo tu dinero allí. La banca ha tenido gran parte de responsabilidad, por proponer un modelo irresponsable e insensato. Pero no es la única culpable; los ciudadanos hemos contribuido al marasmo. La gente ha de saber que poniendo su dinero en un banco X está apoyando ese modelo”.

Una relación enfermiza
Durante tres décadas, Joan Antoni Melé estuvo al servicio de la banca convencional. Su experiencia fue vital para conocer la intensa, y a veces enfermiza relación, que la gente tiene con el dinero: “Trabajar en una caja de ahorros fue como estar en un confesionario económico. Recuerdo casos como el de la mujer que sufría para llegar a fin de mes y que resultó agraciada con la lotería. La angustia se hizo mayor cuando le tocó todo ese dinero: todo su afán era invertirlo para que le rentara más y más”.

Triodos forma parte de la Alianza Global por una Banca con Valores, la red de bancos éticos que suma más de 10 millones de clientes, con un balance global de más de 20.000 millones de euros.
“El dinero es esencialmente un medio de intercambio, pero pierde su sentido cuando se convierte en un fin”, sostiene Melé. “De la misma manera, una empresa pierde el norte cuando pone los beneficios por delante de su ‘misión’.

Nos olvidamos de que los beneficios son el resultado, pero no el objetivo primero y último. Eso es lo que ha pasado en estas últimas décadas: el virus ha hecho estragos en los bancos, pero se ha propagado por toda la sociedad”.

A Joan Antoni Melé le acusan de tirar piedras contra su propio tejado. Aunque también hay quienes ponen en duda su conversión y le espetan en sus conferencias: “No puede ser banquero y ser buena persona”.

Pero a sus 60 años, y después de todas las que le han caído, piensa seguir ejerciendo por tiempo indefinido el oficio en cuestión: “Se puede ser banquero y marcar la diferencia.

Y eso es lo que estamos haciendo en la banca ética. Para empezar, somos totalmente transparentes: no tenemos nada que ocultar. Y luego invertimos en la economía real, que es la genera crecimiento y puestos de trabajo, con especial hincapie en iniciativas sostenibles, innovadoras y con fines sociales y culturales”.

Mundos paralelos
El problema de fondo, según Melé, es “la profunda desconexión de la economía con la realidad”, empezando por su impacto real en el planeta y sus efectos perniciosos en las sociedades. “Si la banca renunciara a la economía del casino e invirtiera en la economía real, no estaríamos todavía luchando para salir de la crisis”, asegura. “Nosotros estamos creciendo a un ritmo exponencial precisamente por eso, aunque aún nos queda un largo camino”.

Triodos Bank, nacido en Holanda hace más de tres décadas, está implantado en España desde el 2004 y ha duplicado sus clientes en el país hasta superar los 60.000 a finales del 2011. Triodos forma parte de la Alianza Global por una Banca con Valores, la red de bancos éticos que suma más de 10 millones de clientes, con un balance global de más de 20.000 millones de euros.

Pese a que vamos con veinte años de retraso con respecto a Europa, Joan Antoni Melé estima que el auténtico cambio social y económico se producirá en España cuando la banca ética supere el listón de los dos millones de clientes. Aunque el cambio más profundo y necesario, insiste, es que el tiene que ocurrir en la educación (“tenemos que educar para la libertad y no para la repetición clónica”) y sobre todo en la conciencia: “Esto empieza a parecerse a la caída del Imperio Romano. ¡Nos toca cambiar de mentalidad y de época!”.

Carlos Fresneda
Publicado en: El Mundo

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