Martes 27 de Septiembre del 2016
Google+ Pinterest
sponsors 1; 2; 3; 4

La felicidad se encuentra en las cosas más cercanas de cada uno


«La felicidad está en los placeres cotidianos»
Entrevista a Carmelo Vázquez
Licenciado y doctor en psicología, Carmelo Vázquez es representante de nuestro país en la European Network of Positive Psychology y miembro del Consejo de dirección de la International Positive Psychology Association (IPPA). Actualmente colabora con el Instituto Coca-Cola de la Felicidad en el desarrollo de distintas investigaciones sobre las variables que influyen en nuestra felicidad o sobre la importancia que ésta tiene en el bienestar del individuo

¿Qué es la psicología positiva?
La psicología ha estado ocupada durante décadas, igual que la medicina, para el alivio del sufrimiento y dolor, pero especialmente por el estudio de aquello por lo que la vida merece la pena ser vivida. Habla de emociones, salud positiva, fortalezas, capacidades… Elementos, en definitiva, que tienen que ver con una forma de vida.

¿Puede la salud positiva repercutir en la física?
Hay que ser muy cauto en el papel que pueden jugar las emociones positivas en el desarrollo de enfermedades graves. Hay elementos que apuntan, según estudios de laboratorio, a que las personas que tienen un estado emocional positivo son menos proclives a contraer infecciones.

¿Una persona negativa puede volverse positiva?
Si además de los problemas que tienes, añades otros adicionales, o si la persona está en el paro y desarrolla una depresión y, por tanto, todas las emociones las vive de forma negativa no le va a facilitar nada. Sin embargo, las emociones positivas sí tienen un efecto pacificador.

¿Perdemos, quizás, mucho tiempo en buscar la felicidad?

La vida es algo que va pasando y que hay que cuidar. Hay que aprender a darnos cuenta de los placeres cotidianos, de las cosas buenas que nos ocurren. La felicidad se encuentra en las cosas más cercanas de cada uno.

Esto se consigue cuando uno se mantiene activo, está conectado a la gente y se involucra con algo. A veces, es difícil porque vivimos en una sociedad que han idealizado tipos de vida poco humanos como urbanizaciones alejadas sin centros de encuentro, lo que dificulta estar involucrado y conectado.

¿Si se está enamorado es más fácil ser positivo?
Pensamos en el amor como receptores y no como personas capaces de dar amor, cuando se puede hacer a partes iguales. Es posible ser feliz sin pareja porque hemos nacido sin ella.

¿Las mujeres y los hombres sufren el desamor de forma diferente?
La separación y el divorcio tienen efectos diferentes según el sexo. Y en los hombres se produce de forma negativa. Las mujeres se adaptan mejor y recuperan antes su vida, mientras que los hombres no. El desamor es un arma de doble filo, uno para los hombres y otro para las mujeres.

Las redes sociales facilitan las relaciones personales pero, ¿no se está perdiendo el contacto físico y primando el cibernético?
Sí. Los cambios que vamos a tener que hacer para equilibrar todo esto es añadir a lo virtual lo real, pero hay que hacer un esfuerzo de conciencia y aprender mucho control mental. Cuando una persona está conectada con un teléfono tipo Iphone está hablando sobre algo que ha pasado o que va a ocurrir, pero no con algo que tiene que ver con el ahora.

¿Se puede ser positivo en medio de la crisis que estamos viviendo?

Sería absurdo decir que tenemos que estar felices. Debemos estar bien preparados. No hundirnos porque si estamos depresivos nos vamos a sentir indefensos e incapaces de percibir cualquier atisbo de cambio que se produzca.

Ahora está de muy de moda el «coaching». ¿Sirve para algo?
Tiene que ver mucho con nuevos nombres para viejas cosas. Puede dar problemas cuando los «coach» van más allá de lo que sus habilidades en esa materia le permiten. «Coach» no es otra cosa que acompañamiento psicológico, pero los que los imparten se les exige un conocimiento en psicología. Sin embargo, una persona que hace Historia del Arte o Ingeniería, por ejemplo, y luego decide ser «coach» es complicado que pueda ver un problema de dependencia emocional u otros.

¿Qué opinión le merecen las sesiones de risoterapia?
La risoterapia no es una terapia como tal, que es más compleja, sino una técnica. Le falta comprobación científica rigurosa. Acudir a una sesión no resta nada, otra cosa es lo que sus defensores quieran vender. En casos de esquizofrenia, agorafobia o depresión no es lo más recomendable.

Carmelo Vázquez
Catedrático de Psicopatología de la Universidad Complutense de Madrid
Publicado en: La Razon

En Positivo no se identifica necesariamente con las opiniones publicadas que reflejan el pensamiento del columnista excepto, cuando los editoriales o artículos son firmados por la propia redacción.

1 comentario

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>