Jueves 29 de Septiembre del 2016
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La idea es compartir, no triunfar


¿Para qué necesitamos tantas cosas?
El Design Museum de Londres acoge hasta esta semana la muestra Product Fitness 80 con un mensaje más claro que su título: reducir al 80% el consumo y el despilfarro de los objetos para ganar un estado mental y físico más saludable.

“Algo comparable a no llenarse comiendo”, explica Naoto Fukasawa (Yamanashi, 1956). Además de ser el diseñador japonés más reconocido del momento, es el cerebro detrás de la empresa Muji, que organiza la exposición.
No se trata sólo de ideas básicas como reducir la longitud de los bastoncillos para limpiar oídos (“¿para qué los necesitamos tan largos?”), también invita a personalizar los paraguas con una etiqueta para desarrollar una relación más afectiva con los objetos que no lleve a comprar uno por cuatro euros cada vez que llueve.

“Aprendimos mucho del terremoto. La gente se puso a limpiar a mano. No necesitaban grandes máquinas ni instrumentos”, explica. También cuenta que Fukushima propició la autocrítica. “La central nuclear estaba allí porque consumimos demasiada luz”, explica el que se ha convertido, junto a Jasper Morrison, en el adalid de un diseño austero que ellos llaman Supernormal.

¿Es necesaria una educación para apreciar la austeridad en el diseño? “Se necesita experiencia. La gente puede entender que lo sencillo es mejor cuando lo ha vivido o cuando alguien se lo ha enseñado. Es conocimiento”, explica. “Lo necesario es lo realmente vital para nuestra vida. Luego la calidad de los objetos se mide por lo oportunos, apropiados o pertinentes que son, hasta alcanzar el grado de necesarios”.

Explica también que la idea que sustenta Supernormal no es ni el fin ni el éxito del diseño. “La idea es compartir, no triunfar. Descubrir valores en los objetos que usamos sin darnos cuenta. Pararnos a pensar qué hace que las cosas permanezcan por encima del tiempo”. Más allá de la necesidad, el ideólogo de las tiendas Muji considera que el equilibrio y la decencia son claves para resistir a las modas. “Al final queremos ayuda, no molestia. La felicidad tranquila es lo que buscamos en nuestra casa”. Ése es el mensaje del proyecto Supernormal. Con todo, Fukasawa no defiende el diseño anónimo. “Necesitamos los dos, el anónimo y el expresivo. El diseño anónimo puede existir porque existen otro tipo de diseñadores. Si no el mundo sería un lugar demasiado silencioso”.

Tampoco considera que la crisis haya acabado con el design art, de venta en las galerías de arte. Todo lo contrario. Piensa que vuelve. “Con la nueva tecnología, las funciones existen, pero los objetos físicos se van. La televisión era un objeto enorme. Hoy es sólo un cristal. No necesita más diseño. Una vez la tecnología haya reducido las formas al mínimo y haya limpiado el mundo, necesitaremos objetos expresivos”.

“Algunos ya se resisten a reducirse o a desaparecer. Todo el mundo prefiere beber vino en una copa. Hasta sabe mejor. No todo se puede reducir. Entre el deseo y la necesidad se debate el diseño del futuro”.

Anatxu Zabalbeascoa
Publicado en: El País

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