Sábado 01 de Octubre del 2016
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Alemania está equivocada


“La inflación no es el problema, es la solución”.
Entrevista a Paul Krugman.
El BCE debería actuar como la Reserva Federal, que compra masivamente la deuda estadounidense? –Si se dejan de lado los obstáculos políticos, sí, Europa necesita una política monetaria muy agresiva. Más agresiva incluso que la de Estados Unidos. No hay otra manera de hacer los ajustes necesarios. El BCE debería comprar más deuda de los Estados y también favorecer una mayor expansión monetaria.

¿Esto no tiene el riesgo de hacer subir los precios? –La inflación no es el problema, es la solución.

¿Qué quiere decir? –Para restaurar la competitividad en Europa, haría falta que, digamos de aquí a cinco años, los salarios bajen, en los países europeos menos competitivos, un 20% en comparación con los salarios alemanes. Con un poco de inflación, este ajuste es más fácil de realizar.

¿El problema de la competitividad vendría entonces de salarios demasiado elevados en Europa del sur en comparación con Alemania? –Al final, el problema es un desequilibrio del balance de pagos. Pero, si tomamos el ejemplo de España, los salarios españoles no han estado siempre por debajo de la media. Este es un fenómeno reciente. Después de la creación del euro, un flujo masivo de capitales a los países de la periferia de Europa, provocó una burbuja de crédito.

Y entonces, ¿qué hay que hacer? –El problema de la eurozona es su propio diseño. Y esto no es sorpresa: hace ya 20 años, esta unión monetaria provocaba debates académicos, la pregunta era cómo este sistema podría gestionar un shock asimétrico, una recesión más profunda en un país que en otro. Pero la cuestión fue olvidada. En EE.UU., estos shocks asimétricos son gestionados, no siempre perfectamente, gracias a un sistema presupuestario integrado y una movilidad muy alta. Europa no tiene ninguno de estos dos elementos.

Le hace falta otra cosa para dotar de una mayor elasticidad al sistema. Una política monetaria menos estricta, con una inflación de alrededor del 4%, ofrecería una parte de la flexibilidad que falta.

¿Cree usted que, al final, surgirán los Estados Unidos de Europa? –Me encantaría. Uno se puede imaginar un reforzamiento de la integración presupuestaria, o la creación de euroobligaciones. Pero hay muchos frenos para todo esto: los países endeudados temen perder su soberanía, los otros no quieren saber nada de los “irresponsables”. Esto debates, por ahora, contribuyen más bien a destruir la idea de la unidad europea.

Alemania, ¿es una mala influencia para el sur de Europa?

Alemania cree que la rectitud y la disciplina presupuestaria son la solución. Pero está equivocada. Su historia los empuja a proponer un mal remedio. Ellos transformaron sus déficits en excedentes comerciales. Pero si todos hacen lo mismo, habrá que encontrar otro planeta para las exportaciones europeas.

Paul Robin Krugman.
Es un economista, divulgador y periodista norteamericano, cercano a los planteamientosneokeynesianos. Actualmente es profesor de Economía y Asuntos Internacionales en la Universidad de Princeton. Desde 2000 escribe una columna en el periódico New York Times. En 2008 fue galardonado con el Premio Nobel de Economía.
Fuente: Le Monde-Clarín

En Positivo no se identifica necesariamente con las opiniones publicadas que reflejan el pensamiento del columnista excepto, cuando los editoriales o artículos son firmados por la propia redacción.

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