Martes 27 de Septiembre del 2016
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Se mudan de casa para contaminar menos


 

El proyecto One Tonne Life ha demostrado que se pueden reducir las emisiones de CO2 de 7,3 toneladas por persona y año a 1,5 toneladas. ¿Y cómo? Pues trasladando a una familia a una casa sostenible capaz de controlar, mediante una tecnología inteligente, el consumo energético de cada uno de sus hábitos en tiempo real, para estudiar así qué impacto tienen sobre el medio ambiente.

Los Lindell, una familia sueca de cuatro miembros, han sido los conejillos de indias de este experimento social a nivel mundial puesto en marcha por Volvo Cars, Vattenfall y A-hus. La familia se mudó en enero de este año a una casa ecológica perfectamente adaptada para reducir y controlar las emisiones de dióxido de carbono de sus habitantes en la que permanecieron 6 meses. En concreto, se trata de una casa de madera donde se dan cita el diseño, el confort y la funcionalidad. Además, la familia contó durante este tiempo con un Volvo C30 DrivE eléctrico y una tecnología inteligente que medía el consumo energético enseñaba a la familia a utilizar la energía de la manera más eficiente.

Los Lindell han logrado reducir su gasto energético hasta en un 60% gracias a esta casa sostenible, que no sólo reduce las emisiones de CO2, sino que en días soleados es capaz de generar energía, concretamente 1500 Kwh al año. Esto ha permitido que a partir del mes de mayo la familia pudiera incluso vender energía a la misma red eléctrica a la que compraban.

La familia sueca ha vivido en esta casa durante 6 meses, pero ese no ha sido el único cambio en sus vidas. Su nueva vida sostenible giraba en torno a tres ejes: consumo energético, transporte y alimentación. Así, comenzaron a conducir un Volvo C30 DriveE eléctrico, cedido por la empresa. Sólo en transporte, los Lindell redujeron las emisiones de CO2 en un 95%.

La comida consumida durante estos seis meses ha sido otro de los aspectos en los que la familia ha conseguido mayores reducciones de CO2. Han desperdiciado menos comida y reutilizando aquello que no consumían en el momento para elaborar otros platos; han incrementado el consumo de frutas y verduras de temporada y han sustituido el consumo de carne por comida vegetariana o  pescado en alguna ocasión cada semana.

Y aquí no acaba la cosa. Según las conclusiones de un análisis comparativo llevado a cabo por el banco sueco ICA-banken, el coste inicial a la hora de llevar una vida sostenible es mayor que el de quien se decanta por una casa de las mismas dimensiones pero no sostenible. Sin embargo, a largo plazo este tipo de vida conlleva menos costes. La familia Lindell ha reducido sus gastos mensuales cerca de un 7%, pasando de un coste medio de 38.571 coronas suecas a 35.692.

One Tone Life ha demostrado que podemos llevar una vida más sostenible sin renunciar a a la salud y la comodidad. Tan sólo hace falta una inversión inicial y cambiar algunos hábitos y rutinas, nada más. Los cambios positivos están a la vista.

 

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