Miercoles 28 de Septiembre del 2016
Google+ Pinterest
sponsors 1; 2; 3; 4

La risa reduce el estrés


Dicen que el humor es signo de inteligencia, pero es también síntoma de salud y equilibrio emocional. Una sonrisa lo cambia todo. Y si no, que se lo digan a los miembros de los distintos geriátricos de Israel en los que el argentino Enzo Agada Bau, que en Israel dirige la ONG Pueblo Alegre, junto con investigadores de la Universidad Hebrea de Jerusalén, decidieron poner en marcha un proyecto antidepresivo basado en la risa y el humor.

La idea parte de la base de las premisas filosóficas de Viktor Frankl, un superviviente de Auschwitz, que hizo de la superación resiliente del horror su motor existencial. Así, para comenzar, el equipo de investigadores eligió un geriátrico y un club de víctimas del Holocausto, ambos en Israel, e instaron a sus miembros a compartir sus trágicas experiencias con los demás y a buscarles un lado divertido.

Agada Bau asegura que al hacerlo ” los problemas se empequeñecen y aprendemos a reírnos de nosotros mismos; además, cada uno descubre su capacidad de ser divertido y emocionar, o simplemente se ve distinto a lo acostumbrado.”

Después de contar sus historias, se asignó un rol a cada uno de los participantes con la intención de hacer una pequeña representación de sus relatos, que posteriormente quedara grabada y se expusiera finalmente ante los participantes y un público formado por familiares y amigos.

La finalidad es que con esta experiencia cada participante pueda ver su propia realidad en el otro, de forma que se construye una visión colectiva, hecho que estimula el humor. Este entramado reduce el dolor y la soledad de la experiencia trágica, antes tan individual y propia, compartiéndola con los demás en un espacio social y más habitable. Aunque este principio no es nuevo. La sabiduría popular lleva generaciones diciéndonos que las penas compartidas son menos penas.

Enzo Agada Bau, después de los buenos resultados cosechados en este primer experimento, ha expandido su proyecto de cine terapéutico a distintos geriátricos de Israel con el apoyo del gobierno. En la actualidad está volcado en la idea de expandir este modelo a Argentina, motivo por el que imparte el curso “Felicidad como filosofía de vida” en la Universidad Maimónides para quienes quieran aplicarlo.

Cabe señalar que los efectos fisiológicos de la risa cuentan con un consenso masivo: recorta la percepción de dolor, ayuda a mantener elásticas las arterias, estimula el sistema inmunitario, disminuye la acción de las hormonas del estrés y promueve la liberación de endorfinas, que cosecharon merecida fama como hormonas de la felicidad. Y los beneficios se expanden en el terreno psicoemocional siempre que el humor se conjugue con un pensamiento positivo.

La risa reduce el estrés y estimula el pensamiento creativo; mejora las relaciones interpersonales, promueve la solidaridad y, en general, mejora la calidad de vida. Así que ya sabes, para reducir la ansiedad ¡nada mejor que echarse unas risas!

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>