Sábado 01 de Octubre del 2016
Google+ Pinterest
sponsors 1; 2; 3; 4

Un proyecto de conservación entrelazará 36 parques naturales en África


La reserva africana que no conoce fronteras

parques africanos-conservacion-proteccion-kaza

Kaza no es un parque común. Partiendo desde su extremo occidental, en Angola, se tarda más de un mes en llegar hasta su extremo más oriental, localizado en Zimbabue. Y eso asumiendo que existiera un vehículo que pudiera soportar el viaje sin realizar ni una sola parada.

Su extensión de terreno resulta 15 veces la superficie de la reserva del Serengueti  y es el hogar de la mayor población de elefantes del continente. Sin embargo, casi nadie ha oído hablar del Área de Conservación Transfronteriza de Kavango-Zambezi o Kaza, para abreviar.

Kaza está caballo entre cinco países y 36 parques nacionales, por lo que se convierte en el área natural más grande del mundo. El parque se convirtió en una realidad legal el mes pasado cuando Angola, Namibia, Botsuana, Zambia y Zimbabue firmaron el plan más ambicioso de su clase.

El área de conservación unirá los safaris más importantes del sur de África desde las Cataratas Victoria hasta el delta del Okavango y Zambezi, Chobe Linyanti, Kwando y los ríos de Cuito. La flora de la reserva resulta además espectacular, con unas 3.000 especies, a las que se suman más de 600 tipos de aves a través de las sabanas, bosques y humedales.

El área establecida en el acuerdo legal ha satisfecho las expectativas de los conservacionistas: “Los ecosistemas no se rigen por fronteras políticas,” afirmó Deon Nel, director de la unidad de biodiversidad del Fondo Mundial para la Naturaleza en Sudáfrica (WWF). “Si realmente queremos conservar los ecosistemas tenemos que mirar más allá de estos límites para comprender procesos como las rutas migratorias. Muchos de estos procesos se pierden en los parques nacionales por no respetar este factor.”

Los expertos han señalado que los ecosistemas más frágiles serán más resistentes a amenazas como la del cambio climático si no encuentran problemas generados por las fronteras políticas, que impiden a los animales de alto impacto, como los elefantes, a desplazarse a través de grandes extensiones de terreno.

Mientras los beneficios científicos de las migraciones transfronterizas se han aceptado hace mucho tiempo, son los acuerdos políticos los que tardan en hacerse realidad. La idea de establecer un santuario de la vida salvaje sudafricana se presentó ya en el año 1993 pero diez años más tarde, el entonces presidente de Namibia, Sam Nujoma, aún lo describía como una “oportunidad de oro” que no se había llevado a cabo.

La región de las “cuatro esquinas” se ha centrado en crear una sola red que interconecte este gran mosaico de parques nacionales, reservas de caza, áreas de conservación y ríos, el punto en el que Botsuana, Namibia, Zambia y Zimbabue se encuentran. Angola, la cual hace bien poco se estaba recuperando de una desastrosa guerra civil, ha sido incluida en el proyecto debido a que la mayoría de los ríos de estas regiones tienen allí su nacimiento.

El tratado, que se firmó en Luanda, la capital angoleña, el pasado mes de agosto, ha creado una reserva cuya extensión tiene aproximadamente el tamaño de Suecia, unos 450.000 kilómetros cuadrados. Los gobiernos de estos países están principalmente interesados en el potencial turístico que despertará este gigantesco proyecto.

El Ministro de Turismo y Medio Ambiente de Namibia, Netumbo Nandi-Ndaitwah, aseguró que “la conservación será un vehículo para atraer el turismo, que a su vez traerá consigo el desarrollo socioeconómico a la región.”

Sin embargo, la mayor parte de las zonas que forman parte del acuerdo carecen por el momento de  la infraestructura necesaria para dar cabida a muchos más turistas.Los gobiernos de los Países Bajos y Alemania han concedido algunas ayudas modestas para establecer oficinas en Botsuana desde las que administrar Kaza. Sin embargo, algunos estudios de viabilidad sugieren que es necesario hacer una considerable inversión en carreteras, aeropuertos, así como en lugares donde acoger a los visitantes para que, a la larga, se produzcan grandes beneficios.

Los retos hasta el momento son más que considerables. Uno de los principales puntos a tener en cuenta es la obtención de fondos que permitan retirar las minas que todavía se encuentran en el área perteneciente a Angola, una reminiscencia mortal de la guerra civil.

“Todavía queda mucho que hacer para que este proyecto sea una realidad,” aseguró Nel. “Pero tenemos que empezar con los acuerdos políticos y los convenios legales para que luego los gobiernos de estos países se comprometan con el proyecto.”

Fuente: The Independent

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>