Jueves 29 de Septiembre del 2016
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El futuro vehículo eléctrico en red para dos personas


El coche del futuro: autónomo, barato… y antichoques.
Desde dentro de la cabina, el vehículo futurista EN-V se siente como un organismo vivo mientras se levanta lentamente desde una posición en “cuclillas”, antes de balancearse en dos ruedas como si fueran piernas.
A diferencia de las motocicletas, que tienen una rueda delante y una detrás, este coche -si es que es esta la mejor forma de llamarlo- para dos personas tiene una rueda a cada lado.

Al empujarlo, acelera hasta 40km/h -o más, dependiendo de cómo se programe el ordenador que lo controla- y puede cubrir hasta 40km en una sola carga.
Como el coche no tiene parachoques, ni airbags, ni ningún otro dispositivo para protegerlo de golpes, puede parecer arriesgado que alcance esas velocidades, pero de acuerdo con sus constructores, el EN-V (siglas de “electric networked vehicle “, “vehículo eléctrico en red”), es lo suficientemente inteligente como para evitar colisiones.

“A diferencia de lo que sucede en un coche tradicional, diseñado para proteger a sus pasajeros y a los peatones en caso de un choque, el EN-V se parece más -en ese sentido- a un avión: está diseñado para evitar chocar”, explica Tom Brown, del departamento de investigación y desarrollo de General Motors (GM), la automotriz que ha desarrollado el prototipo.

Caudal de ideas
El EN-V representa la visión de GM de cómo serán los vehículos urbanos del futuro.
No necesariamente a nivel diseño, ya que la simple estructura del coche haría muy fácil equiparlo con una carrocería de policarbonato o acrílico de diferente forma.
La solución de dos ruedas tampoco es limitante de cara al futuro. Fue desarrollada por la firma Segway, a pedido de GM, utilizando giróscopos y sensores especiales que ayudan a mantener al vehículo en equilibrio mientras se mueve.

De hecho, el prototipo es poco más que un Segway más grande, colocado dentro de una suerte de burbuja, basado en tecnología conocida y relativamente simple.
Lo que destaca del EN-V es la cantidad de ideas que contiene; ideas que de implementarse podrían implicar un cambio grande en nuestras vidas.

Conducción automática
La cualidad más llamativa del vehículo es su capacidad de comunicarse con otros vehículos y con la infraestructura a su alrededor, como satélites y edificios.
Sensores, cámaras y un sistema de GPS (sistema de posicionamiento global) lo ayudan a ver su entorno y conocer su ubicación.

Y aunque es posible, y hasta divertido, conducir un EN-V en forma manual, en realidad está hecho para manejarse solo.
Obviamente no lo puede hacer en las calles, donde autos conducidos por personas pueden chocarlo.
En EN-V fue diseñado para operar en zonas especiales, como un parque olímpico o ciudades que sólo permiten la circulación de coches que se conducen solos.

Puede que suene a ciencia ficción, pero no es tan descabellado como parece.
El vehículo fue probado en las instalaciones de Exposición Mundial de Shanghai, una suerte de micro-ciudad china.
Y con el surgimiento de mega-ciudades en todo el mundo, no sólo es posible sino hasta necesario que se redefina cómo nos movemos dentro de ellas.
Los embotellamientos y los problemas de estacionamiento son algunas de las razones por las que los gobiernos podrían hacer esto.
Además, los EN-Vs están diseñados para evitar colisiones, con lo que su peso puede reducirse sustancialmente. Así que se necesitaría menos material para fabricarlos y menos energía para hacerlos mover, con lo que se reduciría su costo.

GM dice que su precio sería un quinto que el de un coche convencional, a la vez que los costos de uso serían menos de un tercio.
Infinitas posibilidades
Pero lo que realmente hace al prototipo atractivo son sus funcionalidades.
Como es un vehículo autónomo, sus conductores -pasajeros- podrían leer, mantener teleconferencias o dormir mientras son transportados.

Como es pequeño y liviano, podría subirse a trenes de alta velocidad para ser transportado entre ciudades, y sería fácil de estacionar.
Pero no es que uno vaya a tener que estacionarlo. El coche puede estar todo el día yendo y viniendo, sin que su dueño esté ni cerca, cargando sus baterías cada tanto en semáforos o en estaciones de carga.
Puede llevar a los niños al colegio por la mañana, y de regreso recoger a un amigo para tomar un café. Luego uno puede viajar en él a la piscina y enviarlo a recoger la compra mientras uno nada un rato.
O se puede modificar para que transporte a un niño en silla de ruedas y que éste gane independencia. También permitiría a personas ciegas ir de paseo solas, y al llegar a destino el coche podría ir por su cuenta buscar un lugar donde estacionar.

“Es como tener otro miembro de la familia”, bromea Brown. “Es como tener una niñera, un chófer privado y un compartimiento propio en un tren, todo junto. Se lo puede llenar con dispositivos para mantenerse entretenido o uno puede simplemente relajarse y disfrutar de la vista”.

Principales obstáculos
Aunque los especialistas en tecnología han encontrado una forma de revolucionar el desplazamiento dentro de las ciudades, y aunque cada vez se vuelve más larga la lista de razones que los respalda, todavía es difícil que esto se concrete (aun con el respaldo de los responsables de planificación urbana).
En primer lugar, se deberían cambiar las leyes. ¿Cómo se clasificarían estos vehículos? ¿Haría falta tener una licencia para ser propietario de uno? ¿Podrían estar exentos de la actuales normativas sobre seguridad?

Y luego estaría el problema de lograr que las compañías y los gobiernos acuerden estándares con los que todos estén de acuerdo, algo complicado si uno mira el estado en que se encuentra el desarrollo de las soluciones para cargar vehículos eléctricos.
“Si no se ponen de acuerdo todos los fabricantes acerca de una solución compartida, podría echar por la borda toda la idea”, cree Brown.
Aunque esos obstáculos podrían impedir o retrasar la implementación en masa del concepto del EN-V, eso no hará que sus ideas se incorporen al mundo de los automóviles.
De hecho, muchas ya están presentes; fundamentalmente, la comunicación vehículo a vehículo (“v-to-v” según la jerga especializada en inglés).
“Ford está trabajando en v-to-v, BMW también, y nosotros”, dice Brown.
“Los coches ya están empezando a hablar entre sí, y veremos más de esto en el futuro”.

Jorn Madslien
Fuente: BBC Mundo

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