Sábado 01 de Octubre del 2016
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Es positivo para el periodismo lo que está ocurriendo en Londres


Prensa, políticos y policías en Londres.

El periodismo vive un buen momento si aceptamos que el escándalo que sacude al imperio de Rupert Murdoch, el grupo de comunicación más poderoso del mundo, lo ha descubierto, noticia a noticia, semana tras semana, desde hace dos años, el diario The Guardian, fundado el 5 de mayo de 1821, el mismo día que Napoleón moría en la isla de Santa Elena.

The Guardian, con 190 años a sus espaldas, ha derrotado a News of the World que llevaba sólo 168 años apareciendo semanalmente. El escándalo que ha debilitado seriamente el imperio Murdoch no es menor ni afecta únicamente a Inglaterra sino que tiene ramificaciones en Estados Unidos y en todo el mundo democrático.

Rupert Murdoch, su hijo James y la mujer fuerte del grupo en Londres hasta el viernes, la pelirroja Rebekah Brooks, comparecerán en la Cámara de los Comunes en una de la sesiones que prometen interesantes revelaciones sobre las interioridades de la práctica delictiva del periodismo, la cara más fea de una de las profesiones más antiguas de la historia.

La prensa, los políticos y la policía, las tres P, son las que están en juego. Pocas veces un grupo de comunicación ha sido objeto de debate en una sesión parlamentaria. La dimisión del director de Scotland Yard, la mítica policía británica, no es tampoco una bagatela.

Pero el tema es que la práctica del periodismo sin escrúpulos, delictivo, ha sido la causa que ha provocado una fuerte sacudida en las relaciones entre políticos, periodistas y policías.

El primer ministro Cameron tendrá que explicar por qué nombró a Andy Coulson, director del News of the World cuando se produjeron muchas tropelías, como su jefe de prensa al poco de ganar las elecciones. Abandonó el cargo cuando empezaron a salir las primeras insinuaciones sobre su actuación al frente del semanario.

Gordon Brown acudió a la segunda boda de Rebekah Brooks y Tony Blair debió sus tres triunfos consecutivos, en buena parte, al apoyo de Murdoch. La guerra de Iraq fue también la del señor Murdoch que desde la cadena Fox atizó el fuego ideológico de un conflicto que se basó en propaganda y mentiras.

Es positivo lo que está ocurriendo en Londres. Es un aviso para que las relaciones entre periodistas, políticos y policías no sean un compadreo de intercambio de favores y de información, muy especialmente cuando median delitos.

Lluís Foix
Publicado: La Vanguadia.

En Positivo no se identifica necesariamente con las opiniones publicadas que reflejan el pensamiento del columnista excepto, cuando los editoriales o artículos son firmados por la propia redacción.

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