Sábado 01 de Octubre del 2016
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Proyecto que ayuda al desarrollo de comunidades marginadas


De los bosques a sus labios.Quizás la fruta del yogur que se comió esta mañana proviene de una de las regiones más ricas en biodiversidad del mundo pero, al mismo tiempo, una de las más pobres de Colombia. Y tal vez, pronto, el lápiz labial que adornará tantas bocas también contenga un poco de los bosques del Chocó, en el noroeste del país.El proyecto Bosque Húmedo Biodiverso, una iniciativa que usa la pulpa de frutas de los bosques colombianos para su comercialización en los mercados internacionales, ha sido premiado por el programa internacional de Apoyo a Emprendedores para el Desarrollo Sostenible (SEED, por sus siglas en inglés).Los expertos del SEED, del que hace parte el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y la Unión Europea, señalaron que el proyecto resultó ganador porque demuestra que ha ayudado al desarrollo de las comunidades afrocolombianas.”En términos ambientales la iniciativa de Bosque Húmedo contribuye al manejo sostenible del bosque natural en territorios colectivos (…) En términos sociales permite el fortalecimiento y capacitación de las comunidades locales y (…) en términos económicos, la iniciativa crea una nueva fuente de ingresos familiares de un grupo de al menos 50 recolectores”, le explicó a BBC Mundo, Jimena Puyana, oficial del Programa de Medio Ambiente del PNUD.Buena noticiaAunque esa región del Pacífico colombiano no es ajena a los titulares de los medios de comunicación por ser uno de los escenarios del conflicto armado, en esta oportunidad es la fuente de una buena noticia.”Estamos muy contentos por habernos ganado el premio”, le dijo a BBC Mundo el productor chocoano Gilberto Moreno.Bosque Húmedo Biodiverso es el resultado de casi una década de trabajo de la Fundación Espavé y de otras organizaciones que quieren conectar a los chocoanos con la riqueza de sus bosques.Uno de los objetivos del proyecto es cambiar la vocación maderera de la región y orientarla hacia otras alternativas que ofrece el bosque: las frutas de jagua y asaí, que -aunque abundantes en la región- nunca habían sido recolectadas por sus habitantes.”Nos hemos dado cuenta de muchas especies que teníamos en la zona pero que no conocíamos”, señaló Moreno. “Nuestra vida ha cambiado mucho porque se han ampliado nuestras fuentes de ingresos”.CosméticosTradicionalmente la pulpa de la jagua ha sido utilizada por comunidades indígenas para tatuajes corporales, lo cual ha llamado la atención de la industria de los colorantes.”Una empresa colombiana investigó cuáles eran las propiedades colorantes de la jagua. Hallaron que no sólo pinta de negro, sino de azul también”, le indicó a BBC Mundo Sergio Arango, director ejecutivo de Espavé.De esa manera, surgió la inquietud de cómo desarrollar la cadena de suministro de la fruta en una región que, de acuerdo con Arango, ha sido marginalizada económicamente, carece de vías de comunicación y está alejada de los centros urbanos del país.Se inició un proceso de capacitación de las comunidades que no sólo se ha limitado a enseñarles los criterios para escoger las mejores frutas, sino a mostrarles las técnicas más seguras para escalar árboles de casi 20 metros de altura.Asimismo, se les orientó para establecer una pequeña planta de extracción de pulpa en el medio de la selva.A cada productor se le paga por cada kilo de pulpa de jagua que recolecte. La empresa Ecoflora es la encargada de extraer el tinte de la fruta.”El tinte (de jagua) es una absoluta innovación en la industria de los cosméticos, está siendo evaluado por las empresas líderes del mercado y por la Agencia de Alimentos y Fármacos de Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés), para que se pueda incorporar en labiales, sombras para ojos, tintes para el cabello”.Aunque ya se cuenta con el color azul en el mundo de los productos de belleza, el azul de la jagua es natural y no es tóxico.AlimentosLa fruta de la palma murrapo o asaí, también presente en abundancia en el Chocó, es usada con frecuencia como un alimento por las comunidades del Amazonas.”En la última década Brasil ha posicionado el asaí en los mercados internacionales, especialmente en Estados Unidos, como la fruta más rica en antioxidantes que se ha descubierto”, explicó Arango.De acuerdo con Espavé, en el Chocó hay 120.000 hectáreas de la palma. Sin embargo, las comunidades afrocolombianas no tenían conocimiento de sus usos ni de sus propiedades nutricionales.”Hicimos visible ese recurso que las comunidades no veían. ¿Cómo? Mostrándoles cómo cosechar la palma, coger los racimos y desarrollar la cadena de distribución para que otra empresa se encargue de despulparla”, indicó Arango.Esta fruta ya es un bien de exportación colombiana y es usada por transnacionales en la producción de helados, yogures, dulces.De acuerdo con el PNUD, este proyecto es un ejemplo a seguir.”La experiencia puede ser replicable en América Latina dada la presencia de comunidades indígenas y negras, que requieren ‘reglas de juego’ claras y adecuadas a las realidades locales para aprovechar de manera sosteniblemente la biodiversidad presente en sus territorios y para garantizar la distribución justa y equitativa entre las comunidades, de los beneficios que se deriven de ese aprovechamiento”, señaló Puyana.Fuente: BBC Mundo

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