Domingo 25 de Septiembre del 2016
Google+ Pinterest
sponsors 1; 2; 3; 4

Ganó el que tenía que ganar: "El discurso del rey"


¡Vi-vi-va el re-re-y!
Colin Firth, Oscar a mejor actor por ‘El discurso del Rey’.
‘La Red Social’ logró tres estatuillas y ‘Origen’, cuatro técnicas
La ceremonia fue aburrida y sin sorpresas. Qué vuelva Billy Crystal
Probablemente fue la nieve. David Fincher se asomó esta mañana a la ventana, vio las montañas del sur de California completamente blancas y, seguro que pensó, hoy es mi día. Es poco probable que nieve en California y, sin embargo, es posible. Lo posible no admite gradación.

Las cosas son posibles o imposibles. La probabilidad sí sabe de grados; la probabilidad es pura estadística. Y a esa certeza posible, con toda probabilidad, se agarró el director de ‘La red social’. Cuando sólo quedaban por repartirse tres premios, la película sobre el fundador de Facebook sacaba un Oscar de ventaja a la gran favorita, la nominada 12 veces ‘El discurso del rey’. Suyos eran los Oscar al montaje, el guión adaptado y la música. Bien es cierto que el premio al mejor director, donde Fincher estaba mejor colocado que nadie, ya se lo habían dado al rival, al maternal Tom Hooper (tierno en su discurso). Pero, la nieve es la nieve.

Pero no. De hecho, ya por la noche, acabada la velada, daba la impresión de que la temperatura se atemperaba. Fuera nieve. Sin sorpresas, pues, la Academia decidió volver a la normalidad de una cinta que aspira, respira y quiere ser clásica. En el mejor y en el peor de los sentidos. En todos ellos. Para las maneras ortodoxas y la dicción pausada (se trastabille o no el monarca) fueron los honores.

Atrás quedaban los excesos y riesgos de ediciones anteriores donde ‘En tierra hostil’ o ‘No es país para viejos’, cintas las dos esquinadas, eran las elegidas para la gloria.

De hecho, el último montaje que se vio sobre el escenario del Kodak Theater para presentar a las 10 películas nominadas al premio gordo era una sucesión de imágenes encadenadas sobre, precisamente, el largo, tenso y vibrante discurso del rey (esta vez sin cursiva). De alguna forma, la Academia admitía de entrada lo evidente: que ella era la elegida.

Es difícil, sino imposible, dar un sentido uniforme y unívoco a la decisión que toman, cada uno en su casa, cerca de 6.000 personas (éste es el número de académicos con derecho a voto). Sin embargo, se antoja poco probable que los votantes hayan dejado de lado en su decisión cuestiones tan elementales como el éxito incontestable de una película que ha roto todo tipo de barreras: ha sido capaz de llegar a los 100 millones de recaudación con un presupuesto de 14, ha convocado a su alrededor a un grupo de población que se creía perdido para eso de ir al cine (los adultos), y, lo principal, ha conseguido que, por una vez y sin que sirva de precedente, público y crítica se hayan puesto de acuerdo. Premiándola a ella, la Academia, de alguna forma, se premiaba a sí misma, a la capacidad para convencer a la gran audiencia con cine de calidad.

Una película que quiere y mira al futuro
Pues eso es y eso pretende ‘El discurso del rey’. Puestos a sacar pegas, podría decirse que se nota demasiado ese empeño en parecer un producto de, otra vez, calidad. ‘Calité’, en francés de pueblo. Tanto ‘El cisne negro’ como ‘La red social’ son trabajos más inquietos, rotundos, vivos. El segundo de ellos, el de Fincher, es algo más que eso. Es, sin quizá, una de esas películas destinadas a marcar época, a ser recordada y citada. Es, y por ponerse algo estupendo, una película que quiere y mira al futuro.

La del inglés Hooper no. La de Hooper es exactamente lo que quiere ser: la perfecta historia de un hombre que supera dificultades para ser él mismo en su perfecta mismidad. Hollywood en estado químicamente perfecto, se trate de un boxeador, un charcutero o el mismísimo rey de Inglaterra. Aunque esté rodada en Londres o San Petersburgo, es de aquí, del valle hoy nevado de California. Impresiona la calidad interpretativa de Colin Firth, la solvencia de cada uno de los secundarios, el rigor de la dirección y el ritmo creciente de un buen guión bien construido. Suyos, por tanto, fueron los Oscar a película, dirección, guión y, por supuesto, actor. Qué grande es Firth y qué pocas opciones para los demás (incluido Bardem).

Bien es cierto que pocas veces, Hollywood, sea esto lo que sea, ha dispuesto de tantos recursos para la reconciliación con su clientela repartida por el ancho mundo. Entre las 10 nominadas a mejor película, un mínimo de seis eran perfectamente premiables: ‘Valor de ley’, ‘The Fighter’ o ‘Toy story 3′ bien podrían haber sido las elegidas y todas ellas disfrutan junto a las arriba citadas (‘el rey’, ‘Facebook’ y ‘el cisne’) la acertada y buscada comunión de taquilla y buenas críticas. Por lo demás, y metidos en valoraciones apresuradas, bien que los dos secundarios de ‘The Fighter’, Christian Bale y Melissa Leo, recibieran reconocimiento y mejor aún que Natalie Portman (que ya anunció que no va a llamar Oscar a su criatura) luciera una estatuilla dorada al final de la noche; extraño que la más premiada al final fuera ‘Origen’ (edición de sonido, mezcla de sonido, efectos visuales y fotografía), y completamente injusto que la cinta de los Coen, ‘Valor de ley’, se fuera como llegó, con las manos en los bolsillos.

¿Y la ceremonia? Admitámoslo, no hay manera. Qué vuelva Billy Crystal. Molestaba ese esfuerzo por parecer tan joven, tan simpático, tan higiénico, tan tan. Tras el despliegue técnico (increíble la aparición de Bob Hope), lo de siempre. Ricky Gervais, sólo tú eres necesario. Los demás, contingentes.

Y así las cosas, para el recuerdo quedó la nieve posible. Pero ganó la probabilidad, el que tenía (estadísticamente) que ganar. ¡Vi-vi-va el re-re-y!

Luis Martínez
Fuente: Reuters-El Mundo

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>