Lunes 26 de Septiembre del 2016
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Una época de cambios y nuevos valores


Ya dejamos atrás los balances del difícil 2010, recogimos los hechos y personajes más positivos y ahora arrancamos con pronósticos, tendencias y previsiones de lo que vendrá desde todos los ámbitos y desde todos los medios de comunicación.
Los gurús alzan su voz y el resto de los mortales escuchamos atentamente a pesar de que en la mayoría de los casos, no recordaremos sus predicciones cuando estas se cumplan o hayan naufragado.

Pero cuando las sociedades entran en un período de cambios tan profundos, el grado de transformación es tan enorme que resulta imposible para los futurólogos y para cualquiera de nosotros, establecer lo que vendrá.
De lo que parece no haber duda, es que entramos en una nueva era y que el mundo no será más lo que fue.

Y en esta nueva era, lo cierto y lo imparable es que el cambio tecnológico se acelera y que nos muestra un panorama de avances que tienen muy poco que ver con la escala humana.
La digitalización avanza de forma tal que los que nacieron y se formaron en una época anterior, no pueden seguir las novedades que se multiplican cada vez a más velocidad y que esta produciendo más información que la creada en años y años de historia de la humanidad.

La expectación pasa no sólo por comprobar si el ser humano será capaz de asimilar cada vez más y más datos y de enfrentar el estrés que esto genera, sino de ver si tendrá la capacidad suficiente para seleccionar aquello que le aportará más beneficios como individuo.
Con todos estos cambios tecnológicos en marcha, la máquina sigue rodando, los países empiezan a despertar del letargo en el que los sumió la crisis económica y nuevos actores entran en la escena mundial.

Lo que mejor podemos hacer es aceptar la nueva incertidumbre, prepararnos para vivir en cambio permanente, estar dispuestos a experimentar, a descubrir nuevos valores y a participar más activamente en el diseño de nuestro futuro y en el de nuestros hijos en la imprescindible sustitución de modelos e instituciones caducas para que a partir de ahora, tendrían que estar al servicio de una sociedad más justa y equilibrada.

Entramos en terrenos desconocidos y aunque nuestra cultura no valore muy bien el optimismo, lo que esta muy claro es que entrar en esta nueva era en forma positiva y reflexionando acerca de como queremos vivir, condicionará nuestra felicidad.

Jorge Dobner
En Positivo

En Positivo no se identifica necesariamente con las opiniones publicadas que reflejan el pensamiento del columnista excepto, cuando los editoriales o artículos son firmados por la propia redacción.

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